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En fecha: 19/06/2018 8:53:25 2018 / +0000 GMT
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Autor: America the Jesuit Review

La relación que importa



Los escritos de Mateo y Lucas muestran diferentes modelos de comunidad. El modelo de Mateo tiene un sesgo en contra de los títulos y las estructuras de autoridad. Como muchos movimientos religiosos recién fundados, el de Mateo era pequeño e igualitario, confiando en el carisma personal y la fraternidad sobre el poder y la jerarquía. Una comunidad similar aparece en la Epístola de Santiago, la cual también se cree que proviene de un medio judío-cristiano. La comunidad que describe Lucas, por el contrario, era una empresa compleja y vasta. Tenía una comunicación interna regular y estructuras para tomar decisiones. Esta coordinación le permitió a los primeros Cristianos proclamar el Evangelio en una gran área en un tiempo relativamente corto. Ambos modelos de Iglesia existen entre los Cristianos hoy. Aunque muchas Iglesias se parecen más a la Comunidad de Lucas que a la de Mateo, todos los Cristianos necesitan aprender a relacionarse con la autoridad de acuerdo con los mandatos de Jesús en el Evangelio de Hoy.

Las religiones organizadas existen para ofrecer adoración y servicio a Dios. Los líderes religiosos, tanto oficiales como extraoficiales, deberían ser los principales ejemplos de tal devoción. Pero Dios es difícil de percibir y las personas pueden confundirse; y en su lugar comenzar a adorar la religión en lugar del que sirve. Del mismo modo, los líderes pueden usar las estructuras de una religión para servirse a sí mismos, retorciendo las enseñanzas de la fe para obtener riqueza, poder o sexo.

Jesús advierte contra esta doble tentación. Él reprende a los líderes que alejan la atención de Dios. En su época, los Escribas y Fariseos lo hicieron con atuendos religiosos ostentosos y símbolos de estatus social. Del mismo modo, advierte a sus discípulos contra seguirles la corriente. Sus duros mandamientos de no llamar a nadie en la tierra “Rabino” (que significa “mi grande”) o “Padre” o “Maestro,” habrían complicado la relación entre sus discípulos y los líderes de su propia fe Judía. Mateo, al escribir en un momento cuando su relación se había roto completamente, entendió la sabiduría de la enseñanza de Jesús. Los primeros discípulos, sin embargo, provenían de una cultura jerárquica estrechamente unida y probablemente encontraron esta enseñanza desconcertante.

Mateo nos enseña hoy sobre la propia vida de fe de Jesús. El Padre fue el único Rabino que Jesús necesitó. Jesús confió en el Espíritu del Padre para interpretar las Escrituras y para guiarlo en su aplicación. El Espíritu llevó a Jesús a esos lugares donde más lo necesitaban, y en la compasión que Él sintió por las personas que Él servía, Él estaba derramando el amor de su Padre.

Así como hoy, Dios es el Maestro principal y guía de cada Cristiano. Jesús estableció una comunidad, y los Cristianos individuales viven su búsqueda de Dios dentro de una vasta y compleja Iglesia. Una tarea fundamental de esta comunidad es revelar a Cristo; igualmente importante es su deber de apoyar a todos que luchan por seguir sus enseñanzas. Los Cristianos pueden encontrar todo tipo de formas para distraerse a sí mismos con las trampas de la religión. Al final, sin embargo, sólo aquellos que entienden la verdadera humildad pueden caminar con Cristo cada día hacia la presencia del Padre.

Este artículo apareció en forma impresa, bajo el título "The Relationship That Matters," en la edición del 30 de Octubre, 2017.

Michael R. Simone, SJ, enseña Escritura en la Escuela de Teología y Ministerio del Boston College                             

* Artículo reproducido con el debido permiso de America the Jesuit Review. America the Jesuit Review no se hace responsable por la traducción. La traducción ha sido realizada por Francisco Luciani para Teología Hoy.

 

 


Post date: 2018-03-12 02:58:38
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