La Santa de la Oscuridad

679

Una entrevista con Brian Kolodiejchuck
El promotor de la causa
de la Madre Teresa


Brian Kolodiejchuk, un miembro Canadiense de las Misioneras de la Caridad, fue el postulador oficial de la canonización de Teresa de Calcuta, quien será declarada santa el 4 de Septiembre. El es el editor de Come Be my Light, (Ven se mi Luz) una colección de sus cartas y notas publicadas en el año 2007, en el cual se reveló la lucha de la Madre Teresa con décadas de oscuridad interna. El Padre Kolodiejchuk es también editor de una nueva colección de sus escritos,
 A Call to Mercy, (Un llamado a la Misericordia) publicado en Agosto por Image Books. En una entrevista con James Martin, S.J., el habló de sus experiencias místicas tempranas y sus luchas con la “noche oscura.”


Padre Brian, felicitaciones en la canonización de la Madre Teresa. Me gustaría hablar con usted sobre su “noche oscura”. ¿Nos puede decir cómo esto salió a la luz por primera vez?

Gracias a Dios los Jesuitas tuvieron la precaución de guardar esos! En su mayoría eran del Padre [Celeste] Van Exem, su director espiritual en Calcuta durante aquellos años de inspiración y los siguientes. Además el Arzobispo Périer, Arzobispo de Calcuta, quien también era Jesuita y luego los Jesuitas que vinieron más tarde – el Padre [Lawrence] Picachy, más tarde Cardenal Picachy y luego el Padre [Joseph] Neuner.

Ellos guardaron los documentos. No nos dimos cuenta que estaban allá hasta que el trabajo de recolectar los documentos comenzó, incluso antes de que el proceso actual comenzara. Cunado chequeamos los archivos de los Jesuitas en Calcuta y la casa de Arzobispo en Calcuta, las cartas salieron a la luz.

Estas cartas formaron parte del proceso mismo y una vez que esto ocurrió, sólo era cuestión de tiempo de cuando ellas serían reveladas – si ahora, ó digamos, dentro de 50 años, cuando el material de archivo sea revelado. Pero uno de los nueve teólogos que vieron al positio – la vida, virtudes y fama de santidad – sugirió que fueran publicadas. En realidad, el archivista de la Provincia de Calcuta usó algunos de ellas en un artículo en el Revista para Religiosos y el Padre Neuner también había escrito algo, usando algo de esto. Por lo que pensé que lo mejor sería entregar todo lo que teníamos en la oscuridad. Por lo tanto, Ven sé mi Luz tiene todo, menos uno a dos cartas que llegaron después.


Ella nunca le había hablado sobre estas experiencias, ¿es eso correcto?

Esta es una de las cosas de las que ella nunca habló y muy deliberadamente. Las hermanas, e incluso yo, le preguntábamos sobre la ¨inspiración¨ – Septiembre 10, 1946 – y nunca decía nada; solamente si el Papa en obediencia le decía que dijera algo. Esto era tan sagrado para ella. Así que ella se las arregló para ser una persona muy pública y al mismo tiempo fue capaz de mantener esta experiencia oculta. El Padre Van Exem le dijo a uno de los Jesuitas en Calcuta, que le dijo a unos de nuestros sacerdotes que el Padre Van Exem tenía cinco cajas de materiales. La Madre se mantuvo presionándolo para destruir todas esas cosas. Ahora estoy seguro que su perspectiva es diferente!

Afortunadamente, tuvieron la sensatez de guardarlas, porque ellas revelan una parte muy importante de la santidad propia de la Madre Teresa y un aspecto importante del carisma de las Misioneras de la Caridad. Queremos ser solidarios con los más pobres de los pobres materialmente, pero cuando ella fue al Occidente, ella diría más y más que la más grande de las pobrezas en el mundo actual era el ser no amado, no deseado y no cuidado. Y esa era su propia experiencia.

Paradójicamente, ella estaba tan unida a Jesús que Él podía compartir con ella su más grande sufrimiento en el Jardín de los Olivos y un sentido de abandono en la cruz, como otros santos experimentaron. La parte única de aquella oscuridad conectada a la Madre Teresa es ésta. La experiencia de Santa Teresa [Thérèse de Lisieux] estaba más en el contexto de una prueba de fe. Y a finales del 1800 y comienzos del 1900 esa era una gran incógnita – de fe y el significado del ateísmo. Pero esta pobreza moderna de ser no amado, de soledad, que la Madre Teresa estaba experimentando, también era una clase de pobreza espiritual.


¿Podría describir las clases de experiencias místicas que comenzaron su ministerio?

El comienzo, 10 de Septiembre, que nosotros llamamos el Día de Inspiración, lo pensamos como una cosa de un día, un llamado especial. Pero nos dimos cuenta que era sólo el comienzo. Incluso entonces, cuando ella escribió, no dijo precisamente qué fue lo que pasó el 10 de Septiembre. En aquella primera carta ella dice lo que está pasando – ella está escuchando muy clara y distintivamente la voz de Jesús, comenzando en el tren del 10 de Septiembre. En ese entonces ella está viajando a Darjeeling para un retiro. Así aquello continua. Incluso en los meses posteriores, en cada Comunión Jesús sigue preguntando: “¿Te negarás?.”

Aquello está conectado a [un evento] que nadie tenía ninguna idea, que fue que cuatro años antes ella hizo un voto privado para darle a Jesús cualquier cosa que Él pidiera, ó, para decirlo de otra manera, no negarle a Él nada. Por lo tanto, en la segunda carta en particular donde hay más un sentido de diálogo, la primera cosa que Jesús le dice es: “¿Te negarás?.”

“Así que, está bien,” [Jesús dice, en esencia], “Tú me dijiste hace cuatro años que no me negarías nada y ahora yo te estoy pidiendo que hagas esto. ¿Te me vas a negar?”.


Ten cuidado con lo que le prometes a Jesús!

Exactamente! Exactamente!


Como usted lo entiende, estas locuciones fueron auditivas, lo cual es extraño en las vidas de los santos. ¿Es esto exacto?

Ellas estaban en la imaginación, No eran externas, como una aparición o algo así. Pero ellas no eran muy clara y distintivamente parte de, digamos, su meditación matutina. Incluso ella la llamó, ¨la voz.¨ Ella dijo que era muy clara, muy distinta.


La noche oscura llega poco después de que su ministerio comienza. Hasta lo que usted sabe, porque no está muy claro en Ven sé mi Luz, esto duró hasta su muerte. ¿Es esto lo que usted entiende?

Es lo que entiendo. Hay un momento recogido en el libro, en 1958, cuando muere Pío XII y, como todavía hacemos cuando muere un Papa, el Obispo realizará una Misa pidiendo por el descanso eterno de su alma. En aquella Misa, la Madre Teresa pidió una señal de que Jesús estaba complacido con el trabajo de las Misioneras de la Caridad. Y en aquel momento, la oscuridad se levantó, Ella simplemente dice que Jesús simplemente se entregó a sí mismo a ella por completo – a pesar de que la unión, la dulzura de aquellos seis meses, pasaron demasiado rápidos.


Quiero compartir con usted una historia y saber su reacción. Un obispo que fue uno de sus consejeros espirituales me contó una historia. Él dijo que un día estaba discutiendo con la sequedad de su oración, y ella le estaba contando como ella no sentía la presencia de Dios. Los dos estaban en Calcuta. Justo en ese momento, un joven se les acercó y le tiró sus brazos alrededor de ella. Y él le dijo a ella, ¨Esa es la presencia de Dios, también”.

Lo que me lleva a una pregunta que siempre he querido hacerle: ¿Usted piensa que posiblemente su formación temprana, en cierta manera, le animó a privilegiar los movimientos internos sobre las señales externas de la presencia de Dios?. Porque cuando leo los diarios y cartas, a veces quiero decirle a ella, ¨¿Está mirando fuera de usted? ¿Esto tiene algún sentido?

Esta es una buena pregunta. Uno de los comentarios que ella hace en una de sus cartas es que, pensando especialmente sobre su tiempo de oración, ella dice ¨Cuando estoy en la calle puedo hablarte por horas.¨ Así que hay cierto sentido de que todas estas experiencias están más a nivel de sentimientos. Por ejemplo, ella diría, ¨Yo sé que mi mente y corazón regresan a Jesús¨.

Así que ella está unida a Él más por voluntad que, digamos por pura fe. Ella ve a su alrededor que todo el trabajo completo se esparce. Está creciendo. Ella está viendo la fecundidad de la misma, y ve a las personas reaccionando. Está viendo la generosidad de aquellos que la están ayudando. Por lo que para ella, aquello también tiene que ser la presencia de Dios y la obra de Dios.


O sea que ella ve aquello, por otro lado, siempre me he preguntado que quizás sus experiencias místicas tempranas fueron tan hermosas, que ella simplemente las anhelaba de nuevo, como lo haría cualquiera.

Curiosamente, las personas han dicho, “¿Quiénes fueron los directores espirituales, y por qué ellos no la ayudaron más? No fue sino hasta el Padre Neuner en 1961 le da una idea y le dice: “Éste es un lado espiritual de tu trabajo.” Así que esto le prendió el bombillo, como dijo el Padre Neuner más tarde. Esto la ayudó. Todavía era doloroso y difícil, pero por lo menos ella le dio un significado a esto, estar asociada al sufrimiento mismo de Jesús , y especialmente el sufrimiento interno. Ella solía comentar que ella pensaba que Jesús sufrió más en el Jardín de los Olivos que en el sufrimiento físico en la cruz y ahora tenemos una idea de por qué ella estaba diciendo aquello.


Gracias a Dios por los directores espirituales.

Exacto.


Para mí, todo esto la encapsula en la categoría de los más grandes santos de todos los tiempos, porque los otros santos hicieron estos grandes trabajos con los pobres pero con consuelo.

Exacto.


Y ella lo está haciendo con un “tanque vacío.”

Exacto. Nosotros alrededor de ella pensaríamos, “No es fácil ser la Madre Teresa,” con las exigencias, – incluso en un avión las personas se le acercan, queriendo hablarle, pedirle un autógrafo o una bendición. Por lo que usted pensaría que por lo menos ella está disfrutando esta rica vida interior para mantenerse en marcha. Y luego descubrimos que es todo lo contrario.

Es asombroso. Me gusta lo que dijo sobre ella siendo un modelo para hoy. Es interesante que Dios le diera a ella las gracias que eran necesarias para hoy pero también la invita al sufrimiento que muchas personas hoy en día están sufriendo.

Sabemos que los santos son criados para un tiempo en particular, para los tiempos en que ellos están viviendo. Porque ésta es una de las razones del por qué la Madre Teresa tuvo aquella experiencia. ¿Fue debido a tan generalizado fenómeno, esta forma de pobreza espiritual? Incluso si eres materialmente rico, o en cualquier clase de vida, esta es realmente una experiencia común de la vida moderna. Vamos tan de prisa, y la vida familiar no es la misma, que es más fácil tener esta experiencia de soledad, de ser no amado o no cuidado, aparentemente.


A modo de cierre, ¿nos puede decir que fue estar con ella, como era ella personalmente y lo que ella significó para Usted?

Bueno, yo la conocí los últimos 20 años de su vida, por lo que tuve la versión más dulce de la Madre Teresa! [Risas] Al principio, ella era siempre muy exigente, especialmente de sus hermanas. Pero lo que realmente llamaba la atención era lo maternal que en realidad era. Todos los que la conocieron, aunque sea brevemente, la llamaban Madre, y las hermanas la llamaban su Madre y por lo tanto para todas las personas cercanas a ella, ella era solo Madre. Ella realmente quería ser esa presencia maternal – esa es una las cosas sorprendentes.

La otra era lo común que era. A veces, si no sabías que aspecto tenía y estabas en el convento, ella no resaltaría de ninguna forma, a menos que usted se diera cuenta de cómo ella hacia cosas pequeñas, como la genuflexión o tomar el agua bendita cuando entrabas – las pequeñas cosas que usted podría decir eran una manera especial que ella hacia aquellas cosas. Ella era un santo realista con sus pies sobre la tierra, muy práctica, muy observadora. No se le escapaba nada. A la hora de las comidas ella se daba cuenta de cuales hermanas estaban comiendo, cuales no estaban comiendo, lo que se decía, su estado de ánimo– ella era muy observadora!


Como una buena madre.

Exactamente, exactamente.


¿Puede describir sus sentimientos sobre la próxima canonización?

Humanamente hablando, por un lado es un sentimiento de satisfacción que esté pasando después de estos años trabajando y esperando. Pero yo pienso que lo más positivo es que ahora a lo largo de toda la Iglesia se le pueda rezar más formalmente a la Madre – veneración pública, queremos decir. Así que ahora incluso más fuerte, su ejemplo, su mensaje para nuestro propio tiempo, puede ser incluso más grande, más fuerte, más generalizado.

También, la otra parte de un santo es que ellos oran por nosotros. Al principio del libro hay una especie de declaración de principios: ¨Si yo voy a ser una santa, voy a ser una santa de la oscuridad, y estaré pidiendo desde el cielo ser la luz de aquellos que están en la oscuridad en la tierra”.

Por lo que esa misión continuará. Y continuará incluso mucho más fuerte ahora.


James Martin, S.J.
, es editor general de America. La edición del 10mo aniversario de su libro “Mi Vida con los Santos” será lanzado en Septiembre por Loyola Press.
* Artículo reproducido con el debido permiso de America The National Catholic Review. America The National Catholic Review no se hace responsable por la traducción. La traducción ha sido realizada por Francisco Luciani para Teología Hoy. 
Descargar como:  PDF |   Microsoft Word |   Texto Plano   –     Imprimir Artículo

Compartir
Artículo anteriorRealismo responsable
Artículo siguienteClamor por democracia en expresiones de fe mariana
James Martin
El jesuita James Martin es editor de America, la revista católica más importante de los EE.UU. Después de estudiar Economía y haber trabajado en varias corporaciones, decidió entrar en la compañía de Jesús. Estudió filosofía en Loyola University de Chicago y luego teología en Weston, la actual Escuela de Teología del Boston College. Ha trabajado en hospitales y prisiones, e hizo dos años de pastoral en Kenya, Africa, ayudando a refugiados para formar pequeñas empresas. Es autor de varios libros, entre ellos: Jesús (Harper One), traducido en varios idiomas.