María en la fe del pueblo latinoamericano

El amor a la Virgen revitaliza a la Iglesia

Introducción

La piedad popular mariana exalta la figura de la Virgen, tradición que se transmitió desde los orígenes de la evangelización a través de las diversas advocaciones. La necesidad teológica de analizar “las hondas creencias selladas por Dios,” (1) en la fe popular mariana, es una de las motivaciones que inspira esta investigación. Se sabe que la sapiencia popular católica tiene una capacidad de síntesis vital; así conlleva creadoramente lo divino y lo humano; Cristo y María, espíritu y cuerpo (…), esa sabiduría es un humanismo cristiano (…).(2) A través de la misma se procura valorar y conocer la fe que emerge de la “rica y profunda religiosidad popular, en la cual aparece el alma de los pueblos latinoamericanos.”(3) Para conocerla es necesario acercarse a ella y la manera de tocar el tejido vivo de la fe de las personas devotas a la Virgen fue a través del análisis del contenido de 14 Cuadernos de intenciones recogidos en la Peregrinación Misionera La Visita de Jesucristo y la Virgen de Guadalupe a los Pueblos de América Latina y El Caribe, (1992-2000) (4) en su visita a Venezuela.(5) Se estudiaron las intenciones escritas durante la visita a los santuarios de La Divina Pastora en Santa Rosa, Barquisimeto, de Nuestra Señora del Rosario de la Chiquinquirá en Maracaibo y de Nuestra Señora de Coromoto en Guanare. A esta fuente se incorporaron 279 entrevistas junto con las Observaciones realizadas en las fiestas de las mismas advocaciones en los años 2008 y 2009. A continuación se presentan los resultados obtenidos que ofrecen insumos para profundizar en sensus fidelium de los devotos y la teología que subyace en los contenidos de las expresiones espontáneas de fe y amor hacia la Madre de Dios.

Manifestaciones populares de la fe mariana

Los Cuadernos de intenciones contienen las oraciones que la gente escribió y reflejan una modalidad común que las personas poseen para hacer sus peticiones en el catolicismo popular. En general encabezan las peticiones expresiones como: “Virgen de Guadalupe te pido por,” “Virgencita de Guadalupe te pedimos.” Se puede decir que las personas han asumido una manera de petición a Dios y a María que es común en cualquier lugar donde se celebra la fe. Las motivaciones reflejan necesidades antropológicas del ser humano tales como la paz, la felicidad, la salud, la familia, el bienestar, el trabajo, la fe, el amor, entre otros. En general, la gente escribe sobre situaciones cercanas que le afligen ya sea familiares o de otras personas. La técnica que se empleó para su estudio fue la de análisis de discurso,(6) que permitió obtener información importante para la comprensión teológica de las manifestaciones de fe y amor de las personas hacia la Virgen. En las intenciones se destacan los vocativos, es decir los nombres con los cuales los devotos llaman a María, que expresan la manera de nombrarla, de dirigirse hacia ella, a través de una relación personal, íntima y con palabras de petición, de agradecimiento, de amor, de súplica. Los mismos fueron agrupados por categorías comunes y se contabilizaron las veces que se repetían.
Es importante destacar que el espíritu que animó la lectura y el análisis de las oraciones fue de respeto al estar tocando “tierra sagrada” como lo es la relación de intimidad de cada persona con la Virgen. Y la valiosa información obtenida del sensus fidelium de la sabiduría popular contribuyó para avanzar en el conocimiento teológico con sus nuevos hallazgos y cuestionamientos. El siguiente cuadro contiene los vocativos “Madre,” “Madre de Dios” y “Madre de Cristo, del Señor”. En el mismo se puede apreciar la diversidad de nombres creativos que la gente emplea al dirigirse a la Virgen en sus oraciones. Al exponerlos aquí, queremos ser fieles a las palabras del Papa Francisco: “no se conformen con una teología de despacho. Que el lugar de sus reflexiones sean las fronteras. Y no caigan en la tentación de pintarlas, perfumarlas, acomodarlas un poco y domesticarlas.”(7)

Cuadro 76.(8) Vocativos de todos los cuadernos en los tres santuarios -categorías
Madre Madre de Dios Madre de Cristo, del Señor
1.Madre (14)
2.Madrecita (2)
3.Madrecita de Guadalupe (1)
4.Madre Guadalupe (4)
5.Madre Santa (8)
6.Santa Madre (6)
7.Madre Santísima (2)
8.Madre Santísima de Guadalupe (1)
9.Madre Nuestra (1)
10.Madre de la Iglesia (1)
11.Madre llena de gracia (1)
12.Madre llena de bondad y misericordia (1)
13.Madre querida (1)
14.Madre del silencio de la humanidad (1)
15Querida Madre viajera y evangelizadora (1)
16.Querida Madre Guadalupe (1)
17.Querida Madre de Guadalupe (2)
18.Santa Madre de Guadalupe (1)
19.Madre Santa, Señora de Guadalupe (1)
20.Madre mía, Virgen de Guadalupe de mi alma (2)
21.Señora Madre nuestra (3)
22.Oh, Santa Madre (2)
23.Santa Madre Bendita (2)
24.Madre, María de Guadalupe (1)
25.Madre Celestial (1)
26.Oh Madre Reina (1)
1.Señora Madre de Dios, le damos la bienvenida (1)
2.Madre de Dios y Madre nuestra (1)
3.Santa Madre de Dios (1)
1.Madre del Señor (2)
2.Madre de Cristo (1)

La expresión “Madre” se repite de muchas formas, de manera constante, reconociendo en ella lo materno, que para los venezolanos es muy importante, pues es parte de su origen, que les da identidad, seguridad, confianza, amor sin límites. Las palabras “Santa”, “Señora” se repiten con frecuencia en diversas categorías. Se utiliza un lenguaje cariñoso expresado por el diminutivo “Virgencita”, “madrecita”, así como “querida”, “amada”, “bella”.
A esta información se agregó el resultado de la Encuestas del año 2008. Las tres preguntas formuladas, fueron elaboradas teniendo en cuenta que se realizarían en el contexto de las fiestas de cada advocación, suponiendo que las personas elegidas al azar tenían algún tipo de vínculo de fe con María. Luego que se transcribió la información se constató que fue así, es decir que la mayoría se considera católica. Una persona dijo ser evangélica, dos no sabían quién es María, dos no respondieron y dos manifestaron no creer en la Virgen. La primera y la segunda pregunta se relacionan entre sí, pues al preguntar: ¿quién es María para ti?; la persona expresó su vivencia de fe y al escuchar la segunda pregunta: ¿cómo expresas tu fe en María?, continuó describiendo la manera de relacionarse con Ella, que es fruto de una evangelización previa por varias vías como se ha apreciado en las respuestas. La tercera pregunta sobre su participación en alguna comunidad en la Iglesia, fue interpretada de diversas maneras porque para algunos la participación era estar allí en la fiesta, o ir a Misa, otros se consideran parte de un grupo o fueron parte de algún grupo en la Iglesia en algún momento de su vida. Para otros su participación es ser católico o directamente no participan.

Los resultados de las tres preguntas son los siguientes:

Pregunta uno categorías: “Madre de Dios” con 59 respuestas, 31, 2%; “Madre de Cristo, Jesús, Jesucristo” con 32 respuestas, 16,9% y “Madre” con 28 respuestas, 14,8%.

Pregunta dos categorías: “oración desde el corazón con amor y fe” con 53 respuestas ,28%; “gestos, prender velas, flores, peregrinación, promesas” con 34 respuestas, 17,9% y “oración de intercesión, petición y acción de gracias” con 33 respuestas, 17,4%.

Pregunta tres categorías: “sí participa”, con 64 respuestas, 33,8%; “no participa en la Iglesia” con 42 respuestas, 22,2% y “sí participa en grupo” con 22 respuestas, 11, 6%.

Los datos del cuadro 89, que se muestra en la siguiente página, dicen que para las personas encuestadas María es la “Madre Dios” y de “Cristo, Jesús, Jesucristo”. Reconocen su “maternidad” de diversas maneras. Le expresan su fe por medio de la “oración desde el corazón con amor y fe”, a través de gestos, prendiendo velas, llevándole flores, peregrinando, haciendo promesas, para pedirle su intercesión y agradecerle los favores recibidos a través de Ella. La mayoría se considera participante de la Iglesia aunque hay un alto número que reconoce no participar y un número significativo de personas que integran grupos eclesiales.

cuadro89

Relacionando las tres preguntas de la Encuesta, se destaca la definición de María como “Madre de Dios”, expresión que aparece 67 veces en toda la Encuesta. La palabra “Madre” se repitió 220 veces y la palabra Virgen 100 veces. Las personas identifican su maternidad divina relacionándola con Jesús y se dirigen a ella con confianza a través de la oración desde el corazón y con gestos. Se encuentra en cuarto lugar la categoría “orar el Padrenuestro, Avemaría, el Rosario y asistiendo a Misa”, esto habla de que prevalece la relación espontánea con la Virgen María sobre la oración aprendida en la catequesis. Se puede decir que la manera popular de expresar la fe mariana se basa en la espontaneidad y en los gestos. Y con relación a la participación, las respuestas dicen que la mayoría participa de la Iglesia. Para esta pregunta, es apropiado considerar que las personas encuestadas estaban participando de la programación prevista para la celebración de la fiesta en su santuario y alrededores. Se infiere que la mayoría estaban experimentando vitalmente la alegría, es decir el espíritu que se contagia por la multitud que congrega la Virgen María en un ambiente preparado para la fiesta por los organizadores de cada lugar. Esto sin dejar de lado el dolor por las realidades que están viviendo en ese momento.

Mayoría de mujeres

En la información suministrada por los Cuadernos de Intensiones es posible identificar el sexo y en algunos casos es imposible descifrarlo porque es ilegible. Hay casos en que una persona firma en nombre de su familia. Por el tipo de letra y las palabras utilizadas en algunas oraciones, se sabe si se trata de un niño o niña, si la persona es abuela, porque hace referencia a sus nietos o nietas o si es casada, porque pide por su esposo, esposa; o si es madre porque hace algún comentario sobre sus hijos. Hay que tener en cuenta que pueden haber adultos que escriben como niños y esto se puede prestar a confusión. Por esta razón no se contabilizó a niños, jóvenes, adultos sino el sexo y la familia cuando se escribió en nombre de ella. Otra de las características es que no se puede saber a qué clase social pertenecen los peregrinos. De las intenciones identificadas por categoría sexo, 149 fueron hechas por hombres, 696 por mujeres y 30 por familias. Se encontraron 133 intenciones ilegibles. El cuadro que se presenta muestra el total de 1008 intenciones:

cuadro49

En el cuadro cuarenta y nueve y el gráfico cinco, se muestra la suma total de los tres santuarios, evidenciando que el número de mujeres que representa el 69%, es mayor al de los hombres que equivale al 15%, aún si se le sumara al grupo de hombres el total de ilegibles que representa el 13%. El total de firmas de familias equivale al 3%.
En conclusión: la mayoría de las firmas encontradas son del sexo femenino. Los datos sobre el sexo que nos proporcionó la Encuesta del año 2008 muestran que la mayoría son mujeres, representando el 69% frente al 31 %. Así se aprecia en el siguiente cuadro:

cuadro78

Los datos aportados por la Encuesta del año 2009 confirman nuevamente que la mayoría son mujeres: 80 % de mujeres y 20 % de hombres.

cuadro138

Rostro materno de la mariología popular: madre-mujer

La información obtenida en las fuentes de los Cuadernos y de las Encuestas nos lleva a profundizar en la piedad mariana, sabiendo que muchas veces en la Iglesia no se toma en cuenta esta vivencia del pueblo creyente, como insumo importante para los estudios bíblicos o la reflexión teológica. Y esa piedad, en cierta manera refleja la comprensión de los misterios de la vida de Jesús y de María desde las experiencias del sentir popular. Es una fuerza vital poco conocida que contiene elementos de antropología, cristología, eclesiología, sacramentología entre otros. Es también un lugar de referencia viva y una fuente rica de aquello que se codifica en la expresión doctrinal y teológica. En este caso, la mayoría de las personas la identifican como “la única Virgen María,” distinguiendo sus nombres en las diversas advocaciones. La identifican como la “Madre de Dios” y destacan su mediación e intercesión ante Jesús. Esta información orienta a investigar la expresión teológica Theotókos de la Mariología Magisterial, presente en la piedad mariana popular. Así como la imagen de Dios presente en el pueblo. Ella revela al Dios de Jesús y ésta realidad inseparable, se expresa con simplicidad y amor como parte de la fe mariana popular. También aparece la relación entre la mariología y la cristología que se encuentra en las categorías “Madre de Cristo, del Señor, Jesús, Jesucristo” y “Jesús, Cristo, Padre Santo y María, Virgen.” Se evidencia en los resultados que en la mariología popular la unión de la Madre con el Hijo está presente en el sensus fidelium de la piedad mariana.

La expresión “Madre” se repite en muchas expresiones, de manera constante, dando rostro a la teología mariana que refleja una relación filial materna, vivida y sentida por los creyentes. Los adjetivos la califican de “mía,” “nuestra,” “de todos,” “querida.” “bendita,” “amada,” “que nos guía,” “una amiga,” una “mamá” Se encuentran expresiones teológicas como “Madre de toda la Iglesia,” “la primera evangelizadora” y referencias bíblicas donde aparece la figura de María en los Evangelios. La diversidad de nombres muestra la riqueza y creatividad del lenguaje popular que se le puede comparar con las letanías que se rezan en el Rosario. En las dos fuentes se repite “Madre,” “Virgen,” “Santa” entre otras y pocas veces se la llama por su nombre “María.” La fuente teológica de donde el pueblo se nutre son las oraciones eclesiales fundamentadas en la Biblia como el Avemaría, el Santo Rosario, el Credo. Las mismas son transmitidas en forma de repetición oral y es el lugar teológico donde se nutre el pueblo que en su mayoría no tiene hábito de leer la Palabra de Dios por desconocimiento u otras razones. En general las expresiones marianas son fruto del amor y de la fe popular hacia la Virgen y contienen la experiencia sensible y vital de la gente al sentir que está viva en Dios. En ella encuentran “ayuda,” “intercesión,” “protección,” para las diversas situaciones personales y de “todo el mundo,” “de todos los seres humanos.”

Desde esta realidad que es la base antropológica para comprender la relación con la Virgen, expondremos algunas características del pueblo venezolano y de las mujeres que son las principales comunicadoras al identificarse con María, mujer-madre. Venezuela se caracteriza por tener hondas raíces religiosas, allí tuvo lugar la segunda aparición histórica (14) reconocida por la Iglesia, una mariofanía que ha dejado una matriz mariana en el pueblo. Su religiosidad se expresa en la devoción al Nazareno, a la Virgen y a los Santos; el uso de sacramentales; las procesiones, vía crucis, peregrinaciones; el respeto a los ministros sagrados; la petición de la bendición, entre otras. Las mujeres venezolanas han favorecido la transmisión de los valores de la fe, se ocupan del altar doméstico, lugar donde se colocan las imágenes de la Virgen y de los santos. Han forjado una identidad cultural que da especial relevancia a lo afectivo, la acogida, la capacidad de llegar a acuerdos, a la comprensión y la solidaridad; a lo relacional por encima de lo individual, lo que conlleva grandes dosis de sacrificio. Los comportamientos no se dan en base a una disciplina impuesta, sino en base a acuerdos. Pero esta realidad tiene también sus aspectos a cuidar como la permisividad, una disciplina poco exigente y la ausencia del componente masculino de la autoridad. Las mujeres de sectores populares sobreviven por su propio esfuerzo, la mayoría crían a sus hijos e hijas solas, sin la colaboración del padre o padres de los mismos, ni del Estado. Han encontrado en la fe y en la identificación con María, mujer, la fuerza necesaria para sobrellevar las situaciones de dolor, realidad que describe muy bien el Papa Francisco: “vemos su vida, y nos sentimos comprendidos, entendidos. Podemos sentarnos a rezar y usar un lenguaje común frente a un sinfín de situaciones que vivimos a diario. Nos podemos identificar en muchas situaciones de su vida. Contarle de nuestras realidades porque ella las comprende.”(15)

Desde una relación de amistad con la Virgen, que les impulsa a dar lo que tienen, las mujeres son las que colaboran en las iglesias de los barrios en la limpieza y en la liturgia, en los Rosarios organizados en las casas de sus vecinas. Esa fe la reciben de otras mujeres, sus abuelas, a su vez la transmiten a hijos y nietos continuando la cadena de la comunicación tanto en la familia como en la Iglesia y en la sociedad. (16)
El modelo de la familia en Venezuela es matricentrada, (17) constituida por la madre y sus hijos/hijas que es el grupo familiar permanente, aunque sean de distintos padres. Este modelo, que es una forma de vida, se encuentra tanto en los sectores populares como en la clase media o alta, con sus diferencias en algunas regiones del país. Es un componente cultural que tiene consecuencias antropológicas, psicológicas y sociales. El tipo de mujer y de varón en la familia matricentrada (18) están marcados profundamente por la función de la madre y la función de hijo respectivamente. El psicólogo Alejandro Moreno sdb, especialista en investigaciones populares de la familia venezolana, afirma que en la realidad afectiva de una familia carente de padre, cada hijo de la madre, es hijo único, aunque sean muchos hijos, pues la relación filial con la madre es única y directa. La fraternidad no es directa de hermano a hermano, sino mediada por el útero materno. El hermano es amado en la madre; poco directamente. (19) El entramado que une es la relación hijo-madre, por eso se dice que el venezolano es un “enmadrado” con una “madre reina absoluta y solitaria,” que es la fuente y raíz del sentido de su vida. La respuesta a la pregunta ¿quién es el venezolano popular?, es “relación.” La estructura de la “madredad” es ser relación. La base matricentrada y la relación son importantes para comprender la mariología popular, pues desde esa vinculación las personas venezolanas se relacionan con la “Madre de Dios.” Es importante destacar que en la aparición de Coromoto, la Virgen abraza al Cacique, es un gesto de amor y de relación que toca la cultura popular. Es decir que la expresión corporal y afectiva expresada en el abrazo tiene un sentido para esta cultura donde las relaciones afectivas son la base para la convivencia. Realidad que aportan las fuentes de la investigación al describir el lenguaje cariñoso de hombres y mujeres hacia la Madre. También se tiene en cuenta la relación “única” filial, la “madredad” que se la puede aplicar en la relación con María, la Madre:

“La maternidad determina siempre una relación única e irrepetible entre dos personas: la de la madre con el hijo y la del hijo con la Madre. Aun cuando una misma mujer sea madre de muchos hijos, su relación personal con cada uno de ellos caracteriza la maternidad en su misma esencia. En efecto, cada hijo es engendrado de un modo único e irrepetible, y esto vale tanto para la madre como para el hijo. Cada hijo es rodeado del mismo modo por aquel amor materno, sobre el que se basa su formación y maduración en la humanidad”. (20)

Conclusión

Para culminar, me sirvo de las palabras del Papa Francisco que se refieren al sensus fidelium popular de los creyentes en María recogidos en esta investigación:

“Todo esto lo sabemos por el Evangelio, pero también sabemos que, en esta tierra, es la Madre que ha estado a nuestro lado en tantas situaciones difíciles. Este Santuario, guarda, atesora, la memoria de un pueblo que sabe que María es Madre y que ha estado y está al lado de sus hijos. Ha estado y está en nuestros hospitales, en nuestras escuelas, en nuestras casas. Ha estado y está en nuestros trabajos y en nuestros caminos. Ha estado y está en las mesas de cada hogar. Ha estado y está en la formación de la Patria, haciéndonos Nación. Siempre con una presencia discreta y silenciosa. En la mirada de una imagen, una estampita o una medalla. Bajo el signo del rosario, sabemos que no vamos solos, que Ella nos acompaña. Y ¿Por qué? Porque María quiso estar en medio de su Pueblo, con sus hijos, con su familia. Siguiendo siempre a Jesús, desde la muchedumbre. Como buena madre no abandonó a los suyos, sino por el contrario, siempre se metió en donde un hijo pudiera estar necesitando de ella. Tan solo, porque es Madre”. (21)

La palabra clave que vincula vitalmente a los devotos con María, es “Madre”, con todo su contenido significativo tanto para los hombres como para las mujeres. Ella por ser Madre comprende sus sufrimientos y su vida, es parte de sus luchas, en cada momento histórico porque está viva en Dios. Y la enseñanza más importante que hemos recogido aquí es la relación directa, cercana, de amistad de los devotos con la imagen al referirse a Ella con amor, como alguien vivo y presente en su vida. Esta fe sencilla de la gente nos enseña que María escucha, responde, y cada persona es transparente ante su presencia, “le cuentan todo” abren con confianza su vida sin tapujos buscando una solución a sus situaciones. Le rezan a una mujer que vive para siempre porque es la Madre de Dios. Esta verdad teológica tiene unas consecuencias concretas en la vida de fe de la gente, es lo que sigue vinculando a los devotos con la Iglesia católica. Ese amor es como el “cordón umbilical” que une al pueblo devoto con la Iglesia Católica. Tiene un poder de atracción que confirma el teólogo Clodovis Boff al decir que “ninguna figura religiosa de Occidente convoca más gente detrás de sí que la Virgen María.”(22) Ello se debe a una identificación moral y mística del pueblo con la Madre de Jesús, que se observa en los santuarios marianos ligados en general a una aparición o a una imagen considerada milagrosa. Es por esa razón que la Virgen sigue siendo venerada por el pueblo, quizás porque ve reflejada en su pobreza, sencillez y sufrimiento, su vida cotidiana como en un espejo.

Si bien la fe se sigue transmitiendo en su mayoría por las mujeres y tiene una repercusión en la cultura creando un sustrato católico, se evidencia la necesidad de seguir predicando y mostrando una imagen bíblica de la Virgen, la que hablan los Evangelios. De esta manera su figura y la de Jesús será conocida y amada sin desviaciones. Ese es el desafío actual de la fe mariana que late en el corazón del pueblo y que abre a la esperanza de recrear permanentemente el rostro de nuestra Iglesia tan antigua y tan nueva.

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NOTAS:
1- Cf. DP 444.
2- Cf. Ibid., 448.
3- Cf. DI 1. Benedicto XVI en el Discurso de Apertura a la V Conferencia en Aparecida.
4- Cf. SILVEIRA, M. P Mariología popular Latinoamericana. Fisonomía de la Mariología popular venezolana, Caracas: UCAB-Arquidiócesis de Mérida, 2013, 86. La idea surgió. de un grupo de sacerdotes y laicos argentinos, respondiendo a la llamada de Juan Pablo II a una evangelización nueva en su impulso misionero, en sus métodos y expresión. El camino se inauguró el 12 de diciembre de 1992 en la Basílica de Ntra. Señora de Guadalupe en México y concluyó en Luján, Argentina, el 12 de diciembre del 2000. En su primera etapa recorrió diez países de América Central, el norte de Colombia y la República Dominicana. Duró un año y medio y se recorrieron 7400 km. El segundo tramo comenzó en diciembre de 1994, recorriendo Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia. Esta vez se hicieron 7.100 km de caminata. La tercera etapa partió en abril de 1997 y abarcó Brasil y Uruguay con un total de 3.577 km. La cuarta y última etapa del camino partió en diciembre de 1998 desde Mendoza y terminó en diciembre del año 2000 -abarcando gran parte de Argentina y Chile- en la Basílica de Ntra. Sra. de Luján, recorriendo 24.000 kilómetros en total.
5- La Peregrinación Misionera visitó Venezuela desde el 28 de diciembre de 1994 al 28 de marzo de 1995. La misma se la ubica en la segunda etapa del recorrido desde México a Luján. Se recogieron un total 85 Cuadernos de intenciones que contienen las expresiones de fe de los venezolanos en los diversos lugares donde pasó, tales como: Caracas, Turmero, Valencia, Chivacoa, Yaritagua, Barquisimeto, Maracaibo, Acarigua, Guanare, Mérida, Barinas, Campo Alegre, Acarigua, entro otras.
6- El Análisis del Discurso (AD) surgió en los años 1960 y 1970 en varias disciplinas y en varios países al mismo tiempo: la antropología, la lingüística, la filosofía, la poética, la sociología, la psicología cognitiva y social, la historia y las ciencias de la comunicación. En los Cuadernos de Intenciones se estudia sistemáticamente y en muchos detalles las estructuras del discurso como objeto verbal (texto, argumentación, narración), como los temas, la coherencia local y global, los pronombres, el estilo, los vocativos, entre otros.
7-FRANCISCO, Carta al Cardenal Mario Aurelio Poli, Arzobispo de Buenos Aires y Gran Canciller de la Universidad Católica Argentina (UCA) en ocasión de los 100 años de la Facultad de Teología, [en línea], https://www.aciprensa.com/noticias/no-se-conformen-con-una-teologia-de-despacho-pide-papa-francisco-a-la-uca-13143/ [consulta: el 5 de septiembre de 2015].
8- SILVEIRA, M. DEL P., ANEXO, “Nueva búsqueda de la mariología popular latinoamericana”, tesis doctoral Bogotá, 2011, 62.
9- Ibid., 106.
10- El número entre paréntesis aparecerá en el cuadro de las categorías de las tres advocaciones luego de agrupar las respuestas.
11- SILVEIRA, M. DEL P., ANEXO, 29.
12- Ibid., 89.
13- Ibid., 165.
14- La primera aparición de la Virgen de Coromoto data del año 1561.
15- FRANCISCO, Homilía Misa santuario de Caacupé, visita a Paraguay, 15/07/2015 [en línea], https://www.aciprensa.com/noticias/texto-y-video-homilia-del-papa-en-misa-en-santuario-de-la-virgen-de-caacupe-en-paraguay-58891/ [consulta: 6 de septiembre de 2015].
16- Cf. JUAN PABLO II, IV Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, Santo Domingo Discurso inaugural, Salto: Impresora Central, 1992, nº 27, 28.
17- Cf. IF 7-8.
18- VETHENCOURT, JOSÉ LUIS. “La estructura atípica y el fracaso cultural de Venezuela.” Sic 362 (1974): 67-69. El autor califica a la familia como matricentrada abriendo la posibilidad de una nueva hermenéutica sobre la familia venezolana.
19- Cf. MORENO, ALEJANDRO, ¿Padre y Madre? Seis estudios sobre la familia venezolana. Nº 3. Caracas: Centro de investigaciones populares (CIP), 2008, 64.
20- RMa 45.
21- FRANCISCO, Homilía Misa santuario de Caacupé, visita a Paraguay, 15/07/2015 [en línea], https://www.aciprensa.com/noticias/texto-y-video-homilia-del-papa-en-misa-en-santuario-de-la-virgen-de-caacupe-en-paraguay-58891/ [consulta: 6 de septiembre de 2015].
22- BOFF C., Mariología social, Mariología social. O significado da Virgen para a Sociedade. Sao Paulo: Ed. Paulus, 2006, 605.
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María del Pilar Silveira
Doctora en Teología por la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá. Maestría en Ciencias Religiosas por la Pontificia Universidad Gregoriana y Licenciatura en Teología por la Pontificia Facultad de Teología del Uruguay “Mons. Mariano Soler”. Es profesora en la Facultad de Teología de la Universidad Católica Andrés Bello e integra el equipo de la Cátedra Libre “Mons. Romero” en la Universidad Central de Venezuela.