Tradiciones milenarias y la actualidad

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A pesar de los enormes avances tecnológicos y profesionales de nuestros dias, es un hecho que la humanidad está padeciendo de problemas, algunos de ellos causados por ignorar como vivir en armonía con estos nuevos descubrimientos y también por la interacción inevitable de culturas muy diferentes en un mundo que cada vez se hace mas chico. Aunque existe una homologación en la implementación de técnicas y desarrollos modernos de todos tipos en los países mas poderosos, culturalmente se están desechando principios muy valiosos. Por otro lado, algunos vicios arcaicos no se han superado aun y están generando fricciones que pueden desembocar en conflictos muy drásticos.

Tuve la enorme oportunidad de visitar China, Japon, Korea y Nepal por primera vez en 1984, y he vivido en Asia desde el 2008. En estos años he podido presenciar los enormes niveles de desarrollo que estos y otros países Asiáticos han alcanzado, con crecimientos económicos anuales mas fuertes que las primeras potencias del Occidente.

Al mismo tiempo observo como varios países de Europa y America están sufriendo las consecuencias de una corrupción a nivel estatal de muchos años que ha afectado negativamente no sólo el crecimiento material y cultural, sino también el ético y moral. Esto es similar a una gangrena que se expande infectando a todos los niveles de las sociedad.

Aunque Asia también padece de mucha corrupción, ha podido continuar creciendo cultural y económicamente. En gran parte observo que algunos países en Asia están mas conscientes de las enormes ventajas de obtener un fruto generado por el esfuerzo de un trabajo honesto, tal vez por haber padecido necesidades materiales y opresión durante siglos; por lo mismo trabajan con mas disciplina.

En los países mas fuertes del Occidente, la población esta perdiendo oportunidades de desarrollo y la frustración es muy intensa, tal vez por haberse acostumbrado a gozar de las ventajas directas e indirectas en el pasado.

Las nuevas generaciones de jóvenes que estudian y se preparan buscan oportunidades de empleo adecuadas a sus expectativas y en Occidente cada vez hay menos opciones para gente joven con títulos profesionales, con o sin experiencia laboral en su ramo.

Por ello es que hay una parte importante de inmigrantes de Occidente de todas las edades que están trabajando en Asia como “Expatriados”. Aunque ésta es una opción muy positiva, es también temporal, pues eventualmente éstas oportunidades van a reducirse a medida que la gente en Asia tenga los niveles de experiencia adecuados para cumplir con los requisitos propios de su ramo. Estoy seguro que en los próximos años tendremos oportunidad de presenciar un cambio aun mayor en la influencia que los países de Asia tendrán sobre el resto del planeta.

Algo que a mi me intriga hoy es la falta de interés en general por nuestra espiritualidad. Aunque siempre han existido los abusos y corrupción en todos los ámbitos, incluyendo el religioso, las Iglesias brindan un soporte emocional y espiritual que no ha disminuido; y sin embargo, su presencia en los asuntos de actualidad cada vez se percibe mas débil.

Esto es particularmente importante porque nuestras culturas han nacido y se han expandido no solo por razones politicas, sino en gran parte por la influencia que la religión ha tenido en el desarrollo de las sociedades.

En esta etapa de nuestro desarrollo humano, nuestra espiritualidad está muy descuidada por lo que es necesario que nazca un movimiento intenso que genere un cambio estructural en la manera como las religiones ofrecen su guía y apoyo a la población. No me refiero nada mas a la utilización de tecnología de punta para transmitir el mensaje de Jesús, sino sobre todo en la calidad y contenido de los mensajes mismos. El desarrollo de la virtud es siempre el propósito final de toda religión, y aunque los principios que las religiones persiguen son tan válidos hoy como hace dos mil años, se requiere un mensaje que sea adecuado a los retos, obstáculos y tentaciones de nuestros tiempos.

Los fieles Católicos que en nuestros días se paran en una iglesia o templo para rezar son cada vez mas pocos, salvo en bodas, bautizos o funerales. Este es un claro mensaje que expresa una falta de comunión muy peligrosa entre el fiel y la Iglesia, un distanciamiento enorme entre los asuntos y retos de la vida diaria del ser humano y aquellas soluciones practicas que la Iglesia debería de ofrecer. Éste es un mensaje trágico, triste y vacío, una respuesta que me alarma, porque la sociedad necesita de guía espiritual. Por eso es que el incremento de crímenes de todo tipo, casos de deshonestidad, corrupción, infidelidad y maldad en general, crecen como una infección muy real.

Parte de la solución radica en rediseñar totalmente nuestras ceremonias religiosas, incluyendo las misas, sin dejar necesariamente el ritual y la profundización; el incluir guía y ejemplos adecuados a nuestros dias, y no solo a culturas lejanas que existieron hace miles de años.

Para citar un ejemplo, los Diez Mandamientos cubren varios aspectos muy sensibles de la flaqueza humana, haciéndonos conscientes de estos con el propósito de tenerlos presentes y saber identificarlos para evitar caer en errores. Cuando a Jesús se le pregunta como resumir la ley en pocas palabras, responde que ésto se logra tratando al prójimo como a nosotros mismos. Esto abrió y sigue abriendo los ojos de millones, pues su respuesta es perfecta.

Su mensaje fue escrito en documentos que han sido traducidos y deben de estar ‘deslavados’, pues cumplen ya dos milenios. Como actualizar la intención profunda y real de Jesús en nuestros días? Tal vez utilizando ejemplos actuales de gente ordinaria que ha rechazado caer en actos de corrupción, de hombres o mujeres casados o no que han evitado caer en actos de infidelidad, por ejemplo.

Me gustaría escuchar a nuestra Iglesia hablando abiertamente sobre los descubrimientos impactantes del Cosmos, por dar otro ejemplo. Me da la impresión que existe un temor inmenso de traicionar los dogmas de la Iglesia haciendo notar como la ciencia comprueba los dogmas, cuando debería de ser lo opuesto. Conocer la magnitud de Dios a través de los descubrimientos científicos de un infinito sideral, donde existen billones de galaxias como la nuestra flotando como granos de polvo en el infinito, es una oportunidad de oro perdida en este silencio aberrante.

La magnificencia y el Amor de Dios simplemente no tienen limite. Asomarnos siquiera a la profundidad de este infinito, que es Dios seria como una inyección de pasión para volver a brindar mensajes actuales, consuelo y paz. Al hablar de la magnitud inconcebible de Dios y de la Sabiduría de Jesús, seria mas fácil ayudar a toda la gente que deambula por el mundo sumergida en su soledad y en sus teléfonos móviles, a despertar a la maravilla de lo que significa el milagro que representa estar vivos. El mensaje de Jesús fue tan valido hace dos milenios como lo es hoy y lo será en el futuro, pero si insistimos en concentrarnos en conocimientos y ejemplos apropiados para el año 33, creo yo que estamos cerrando nuestros ojos a la belleza de la Creación de Dios.

Por otro lado, existen tantos héroes desconocidos en nuestros días, tantos santos que nadie conoce y que caminan por todas las ciudades con su carga apabullante sobre los hombros, sin apoyo alguno ni voz que los escuche; y aun así continúan con sus vidas, paso a paso, mientras intentan compenetrarse como pueden, en la vida ejemplar de Jesus. Éstas son las voces que debemos de conocer porque su carga pesada y difícil es también la nuestra, y lo sabemos por experiencia propia: ellos y ellas son algunas de las personas que merecen un consuelo y ejemplos prácticos de actualidad. Estos son ejemplos actuales y prácticos que deben de ser dados a conocer en nuestra Iglesia.

Como explicar a la población de nuestros días lo que significa cada mandamiento? Podrá la gente entender, y la iglesia explicar que debemos amar a Dios con una pasión total por encima de todo y todas las personas en nuestra vida? Cada Mandamiento es un libro en blanco que espera ser llenado de mensajes para ayudar a reducir el enorme peso de los conflictos internos que afectan a tantos. La consciencia, la paz, la sabiduría y la alegría pueden cambiar a nuestro mundo actualmente amenazado por la voracidad y la rapiña de tantos gobernantes que no conocen lo que es el amor de Dios. Veo mucho campo abierto, muchas posibilidades hoy para que la Iglesia vuelva a encender la luz y brinde la guía espiritual que tanto necesitamos en nuestros días.

Se dice que Dios ya no nos habla como lo hizo a los profetas, y que los milagros ya casi no suceden. Desde luego que Dios nos sigue hablando e inspirando día a día, y sus milagros suceden también hoy, pero en nuestra Iglesia no se habla ejemplos actuales y por lo mismo, pocos saben como percibir la voz de Dios en nosotros. A veces pareciera que estamos mas cómodos con nuestros rituales antiguos que con idear maneras de guiar al ser humano a despertar a Dios.

Lo que la humanidad necesita hoy son ejemplos y palabras de inspiración, de consuelo, de perdón y de esperanza, pero actuales y prácticos, no solo de hace 2,000 años. Jesús impactó a la humanidad en parte por transmitir un mensaje de salvación que en su tiempo fue de lo mas innovador y práctico, alejado de los seiscientos preceptos Judíos que entorpecían la vida de los creyentes. Ese mensaje incomparable tiene que actualizarse (no perderse) a nuestros dias. Nos hemos dejado caer en la rutina sin hacer nada, o muy poco para este efecto. Hemos dejado que el mensaje eterno de Jesús parezca acumule polvo.

Necesitamos que nuestra iglesia se renueve para poder recordar en toda situación, problema y reto actual, que el Amor, la caridad, el perdón, la paz, la fuerza y la esencia de Dios mismo nos da vida y reside en lo mas profundo de nuestro ser, hoy y siempre. Cada uno de nosotros tiene el derecho y la necesidad de despertar a estas verdades para conocerlas, vivirlas, experimentarlas en carne propia y difundirlas hoy.

Los grandes cambios son mas intensos cuando se originan de una pequeña semilla, como lo fue el caso de San Francisco de Asís. Entiendo que debe ser muy difícil mover a una institución tan enorme como lo es la Iglesia y por lo pronto nosotros podemos hacer nuestra parte pues todos somos parte de la Iglesia también; pero pienso yo que es tiempo ya para un cambio real y efectivo en la manera como la Iglesia se relaciona con los fieles. No hacerlo sería un desperdicio por la inmensa influencia política y social que la Iglesia aun tiene, y sería también una falta de caridad hacia la humanidad. La Iglesia haría bien en adaptar su mensaje para poder brindar su guía ante los problemas que sufre la humanidad de hoy.

Se requiere de un cambio muy intenso en la doctrina de la Iglesia para poder realmente ayudar a una humanidad que esta perdiendo el camino.

Recuerdo que hace muchos años, siendo un niño, le pregunté a mi Mamá que cosa eran las virtudes. Me respondió que las virtudes son semillas de Dios depositadas en cada uno de nosotros que esperan nuestro cuidado para poder crecer.

La humanidad de hoy goza de avances tecnológicos nunca vistos, pero también está atorada y perdida en una confusión e ignorancia que requieren que estas semillas que esperan dentro de cada uno de nosotros, germinen al fin. Cada uno de nosotros existe y brilla por la esencia de Dios en nosotros. El desarrollar estas virtudes es el mayor logro de cualquier ser humano, así como lo fue San Francisco de Asís.

No existe nada imposible con Dios en nosotros. Por difícil que aparente ser este cambio, se empieza por un paso a la vez. No importa lo pequeña que sea una acción positiva: es así como crecen todos los árboles y también como se transforma el Cosmos.

Es con ese primer paso como comienza la aventura mas grande.

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