Este artículo fue exportado desde Teología Hoy [ http://www.teologiahoy.com ]
En fecha: 13/12/2018 5:19:28 2018 / +0000 GMT
]
Autor: America the Jesuit Review

Vestirnos nosotros mismos en el amor




El movimiento Cristiano primitivo atrajo a Judíos y Gentiles caídos pero no a los líderes de Israel. Esto era un gran misterio para Mateo, quien desarrolla este tema de invitación y respuesta a través de su Evangelio. El pasaje del Evangelio de esta semana encuentra a Jesús todavía en el Templo, advirtiendo a los Sacerdotes Principales y Ancianos que su tiempo se está acabando. Dios los convocó al Reino, pero en su rechazo al Hijo, ellos rechazaron la invitación de Dios. Esta parábola da una idea clara del enigma de Mateo: los líderes de Israel recibieron la invitación primero, pero la rechazaron. Sólo después Dios se volteó a los pecadores y Gentiles para poblar su Reino.

Esta parábola tiene un final sorpresa. Un invitado aparece sin el atuendo de boda adecuado y es arrojado a la noche. Esta acción es difícil de cuadrar con la generosidad del Rey en la primera parte de esta parábola. La Iglesia, misericordiosamente, ofrece una versión más corta del Evangelio esta semana que omite la segunda parte de la parábola. Esta omisión tiene buenos motivos históricos. Versiones de esta parábola también aparecen en Lucas (14:15-24) y en el Evangelio no canónico de Tomás (64:1-5). En ninguno de los casos aparece la parábola de la vestimenta nupcial. No es probable que los escritores de Lucas y Tomás independientemente dejaran afuera el mismo pasaje. Es más probable que Mateo reuniera dos parábolas anteriores no relacionadas para desarrollar su tema de la invitación y respuesta.

Los eruditos bíblicos no han alcanzado un consenso sobre el significado de la prenda nupcial. Nos ayuda a recordar que Jesús vivió en una cultura altamente ritualizada. Las celebraciones de Bodas, especialmente, fueron eventos ceremoniales que involucraron  la participación apropiada de los invitados. La invitación emitida por los sirvientes era indiscriminada pero no obligatoria. Cualquiera que dijera que sí a la misma, habría sabido que ellos iban a una aventura que requería vestimenta apropiada e interacción cortés. La etiqueta agregada a la alegría; bailando, bebiendo y festejando cada uno tenía su propia acción ritual y estos añadidos a las cualidades memorables del día (de manera similar hoy, el ritual del brindis del padrino de la boda puede ser una de las partes más memorables de una celebración nupcial).

La cultura de Jesús era también jerárquica. Los invitados a una boda le debían a su anfitrión una deuda de gratitud que ellos pagaban con muestras de respeto. Una lectura detenida del Evangelio de hoy muestra que la crisis no alcanzó su punto culminante la vestimenta del hombre (el cual el anfitrión pudiera haberse sentido obligado a prestarle), sino por su falta de respuesta al Rey. Esta falta de cortesía fue el grave insulto que condujo a su expulsión de la fiesta.

Los autores patrísticos encontraron que la prenda de la boda era un símbolo del amor Cristiano. Ellos dedujeron esto de las señales literarias como la generosidad del Rey, la boda y las muestras de respeto que se le deben a un anfitrión. Ellos también enseñaron que la vestimenta de la boda nos hace parecernos a Cristo, el novio divino. Gregorio Magno, por ejemplo, argumentó que el atuendo de la boda no era el Bautismo, el cual era simbolizado simplemente al ingresar al salón del banquete. Para participar en la fiesta, uno debe estar vestido como el novio en la compasión, la generosidad, el perdón y el amor. De manera similar, hoy en día, muchos se llaman a sí mismos Cristianos. Sólo aquellos vestidos con un amor como el de Cristo experimentarán la alegría de la fiesta de Dios.

Este artículo también apareció impreso, bajo el título "Clothing Ourselves in Love," en la edición del 2 de Octubre, 2017.

Michael R. Simone, SJ, enseña Escritura en la Escuela de Teología y Ministerio del Boston College

* Artículo reproducido con el debido permiso de America the Jesuit Review. America the Jesuit Review no se hace responsable por la traducción. La traducción ha sido realizada por Francisco Luciani para Teología Hoy.

 

 


Post date: 2018-04-09 21:32:05
Post date GMT: 2018-04-09 21:32:05
Post modified date: 2018-04-09 21:32:05
Post modified date GMT: 2018-04-09 21:32:05

Formato del artículo: MS Word. http://www.teologiahoy.com