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Fecha impresión: 22/09/2018 9:20:59 2018 / +0000 GMT

Autor: National Catholic Register

‘Amoris Laetitia’ cambia cómo la Iglesia enseña a las familias




El Papa Francisco está llamando a la Iglesia Católica a hacer "un enorme cambio de enfoque" en cómo se relaciona con las familias y a renunciar a las formas torpes de implementar la doctrina, reconocer que las enseñanzas pueden evolucionar en el tiempo y respetar mejor las ideas de los laicos, dijo el Cardenal de Chicago Blase Cupich.


En un discurso pronunciado en la Universidad de Cambridge en el Reino Unido el 9 de Febrero, el Cardenal reflexionó sobre la Exhortación Apostólica del 2016 del Papa, Amoris Laetitia, calificando aspectos de "nada menos que revolucionarios." Cupich también dijo que algunos críticos "malinterpretan y toman en un sentido erróneo" el documento al no considerarlo a la luz de las nuevas y diversas luchas que enfrentan las familias de hoy.


Sobre la base de una reciente entrevista del Secretario de Estado del Vaticano, el Cardenal Pietro Parolín, quien dijo que la Exhortación "proviene de un nuevo paradigma"  que el Papa Francisco está proponiendo para la Iglesia, Cupich dijo que el Pontífice está buscando  un "enfoque totalmente encarnado" en el que exista una conexión entre lo que la Iglesia enseña y cómo viven realmente las familias reales.


"El Papa Francisco propone una nueva respuesta para el enfoque de la Iglesia hacia las familias," dijo el Cardenal de acuerdo al texto preparado de sus comentarios.


"Comienza con una dosis saludable de autocrítica, fácilmente admitiendo donde la Iglesia se ha quedado corta," continuó él. "También deja en claro que, un vista de los nuevos desafíos que enfrentan las familias hoy en día, debe haber cambios significativos en la forma que nosotros abordamos y pensamos en nuestro ministerio."


La observaciones de Cupich del 9 de Febrero se encuentran entre las explicaciones más sólidas y más teológicamente desarrolladas sobre el significado y el método del Amoris Laetitia que ofrece un prelado Estadounidense.


Citando reiteradamente la Exhortación misma y apoyando sus argumentos con referencias a varios documentos del Concilio Vaticano II así como también a los escritos del Papa Juan Pablo II, el Cardenal detalla punto por punto lo que él llama "el gran cambio de l Papa Francisco en nuestro enfoque ministerial."


En una breve entrevista con NCR el 8 de Febrero, Cupich dijo que el quería hablar extensamente sobre la Exhortación Apostólica ahora, casi dos años después de su publicación en Abril del 2016, en parte "como una forma … de ayudar a las personas que expresan dificultad para comprender la dirección del Santo Padre."


El Cardenal dijo que pensó que la ocasión de su discurso, una invitación para dar la conferencia anual para el Instituto Von Hügel de Cambridge para la Investigación Católica Crítica, le dio la oportunidad para reflexionar sobre la Exhortación "de tal manera que podría aportar cierta claridad para las personas que han planteado preguntas, y luego también plantean un desafío para que ellos también le den una segunda mirada al documento."


Una parte central del texto de 16 páginas de Cupich considera como Amoris Laetitia equilibra las responsabilidades de la Iglesia tanto para enseñar a las familias las doctrinas de la Iglesia como para aprender también de sus experiencias vividas.


En la entrevista, el Cardenal dijo que los Obispos y Pastores deben "escuchar donde están luchando las personas con su propia situación y con su propia vida familiar [y] las demandas que se les hacen."


"Creo que eso nos da una nueva visión de cómo mejor podemos acompañar a las personas una vez que escuchamos cuál es su situación," dijo Cupich. "Lo encuentro un estilo de ministerio emocionante."


"No somos máquinas donde podamos repetir las enseñanzas de la Iglesia y esperar que las personas estén atentas a eso," dijo él. "Es cómo cualquier buen maestro. Ningún buen docente puede trasmitir la información si, de hecho, él o ella no conocen a su audiencia y cuales son sus preocupaciones y los pone [a ellos] dentro del contexto de la forma en que ellos abordan la vida."


Divorciado y vuelto a casar


Otra parte central del texto de Cupich considera cómo la Iglesia puede acompañar pastoralmente a las personas que viven experiencias familiares no están estrictamente de acuerdo con las enseñanzas de la Iglesia y al mismo tiempo mantienen sus normas doctrinales.


El Cardenal dice que el "cambio real" en el enfoque del Papa Francisco "implica crear una cultura de cuidado, hospitalidad y ternura en la comunidad parroquial en nombre de aquellos que han sido heridos," incluidos aquellos que se han divorciado y vuelto a casar.


Cupich también señala que Amoris Laetitia permite lo que llama un "dilema que necesita mayor atención," que, como dice el párrafo 199 de la Exhortación, "las diferentes comunidades tendrán que idear iniciativas más prácticas y efectivas que respeten tanto la enseñanza de la Iglesia como los problemas y necesidades locales."


En términos de cómo las Iglesias locales deben tratar a las personas divorciadas y vueltas a casar, el Cardenal dice que el Papa Francisco ha "ofrecido un camino hacia adelante" con su reciente pedido de que una carta que escribió a los Obispos Argentinos en 2016 sea declarada oficial y publicada en el Acta Apostolicae Sedisdel Vaticano.


Los Obispos Argentinos habían emitido directrices que establecían que en algunas situaciones, Amoris Laetitia  "abre la posibilidad " para que las personas divorciadas y vueltas a casar de recibir los sacramentos, después de un minucioso proceso de discernimiento. En la carta del 2016, el Papa Francisco le dijo a los Obispos que su documento "explica con precisión " su significado en la Exhortación y que "no hay otras interpretaciones."


Al observar el nuevo estatus oficial de la carta Papal, Cupich declara: "Ahora corresponderá a todos en la Iglesia, particularmente a la jerarquía, responder con un espíritu de colegialidad afectiva y efectiva con el Sucesor de Pedro."


El Cardenal también cita el párrafo 25 de Lumen Gentium, que dice: "La presentación de la mente y la voluntad debe ser mostrada de manera especial al auténtico magisterio del Pontífice Romano."


"La presuposición siempre  debe ser que cada vez que hay una familia luchando por vivir juntos y amarse unos a otros, el Espíritu ya está presente."


—Cardinal Blase Cupich


En la entrevista de NCR, Cupich dijo que él no cree que la Iglesia pueda proponer una solución general para todas las personas divorciadas y vueltas a casar.


"Creo que acompañar significa, antes que nada, que tienes que conocer a la persona y caminar con ella," dijo el Cardenal. "Sería contrario al modelo de acompañamiento del ministerio si de hecho usted comienza a hablar sobre cuestiones particulares de manera general."


"Lo que le diría a las personas es que vean todo el documento como estoy tratando de hacerlo aquí, exponiendo cuáles son los principios de interpretación que el Santo Padre ha dado y hacia donde va el cambio de paradigma," continuó.


"Creo que si sigues esto, entonces usted será capaz de contar con un medio por el cuál usted pueda tratar casos particulares, en lugar de pretender tener una regla general que satisfaga cada caso en particular," dijo él.


'Mayor atención a las voces de los laicos.'


La charla de Cupich, con el título "Revolución de la misericordia del Papa Francisco: Amoris Laetitia como un Nuevo Paradigma de la Catolicidad," comienza con un examen de algunas de las luchas únicas que enfrentan las familias de hoy.


El Cardenal luego detalla seis principios interpretativos o hermenéuticos que él dice fueron introducidos por la Exhortación que "fuerza un cambio de paradigma, permitiéndonos volver a visualizar el compromiso de la Iglesia con las parejas y las familias y abrir un camino para hacerlo."


En la primera parte del texto, Cupich dice que las estructuras sociales que solían apoyar a las familias "casi se han evaporado," basándose en un libro del 2000 del profesor Robert Putman de la Universidad de Harvard, Bowling Alone, el cual examinó como los Estadounidenses se han retirado ampliamente de las normas pasadas del compromiso cívico.


Cupich comienza a delinear sus seis principios con un enfoque sobre cómo la Exhortación Apostólica entiende que "Dios ha elegido a la familia como un lugar privilegiado para revelar cómo Dios actúa y se relaciona con la humanidad y el mundo."


Citando el párrafo 315 de la Exhortación — "La presencia del Señor habita en familias reales y concretas, con todos sus problemas y luchas diarias, alegrías y esperanzas." — dice el Cardenal: "No es solamente en los destellos de la perfección que las familias pueden revelar la presencia y la acción de Cristo a la Iglesia. Quizás incluso más a menudo ellos revelan la acción de Cristo en sus intentos imperfectos de amor y compasión, que impregnan la vida ordinaria."


"La presuposición debe siempre ser que cada vez que hay una familia luchando por vivir juntos y amarse unos a otros, el Espíritu ya está presente," dice Cupich. "La tarea de aquellos que ministran a las familias, entonces, es abrir sus ojos para ver, y para ayudar a las familias a discernir donde Dios los está llamando."


"Todo esto representa un enorme cambio de enfoque, un cambio de paradigma holísticamente enraizado en las Escrituras, la tradición y la experiencia humana," continua.


El segundo de los principios de Cupich considera el equilibrio entre enseñar a las familias y aprender de ellas. Él dice que la Exhortación exige un cambio en la forma que los sacerdotes interactúan con las familias.


"En una Iglesia genuinamente sinodal no existe una distinción jerárquica entre aquellos que tienen conocimiento y los que no," afirma el Cardenal. "Como tal, la consecuencia más importante de este llamado al acompañamiento debe ser una mayor atención a las voces de los laicos, especialmente en asuntos de matrimonio y vida familiar, ya que ellos vives esta realidad día a día."


"No hace falta decir que esto también significa rechazar una forma autoritaria o paternalista de tratar con las personas como establece la ley, que pretende tener todas las respuestas, o respuestas fáciles a problemas complejos," continúa. "En su lugar se requerirá una nueva dirección, una que conciba el ministerio como acompañamiento … marcado por un profundo respeto a la conciencia de los fieles."


El tercero de los principios de Cupich llama a la conciencia de la persona individual un elemento "esencial" en la tarea de discernir cómo Dios los está llamando a vivir su vida.


El Cardenal cita extensamente en el párrafo 303 de la Exhortación: "La conciencia puede hacer algo más que reconocer que una situación dada no corresponde objetivamente a las demandas generales del Evangelio. Puede también reconocer con sinceridad y honestidad lo que por ahora es la más generosa respuesta que se le puede ser dar a Dios."


También cita la definición de conciencia dada en Gaudium et Spes como "el núcleo más secreto y el santuario de un hombre … [donde] él está sólo con Dios, cuya voz hace eco en sus profundidades."


"Cuando se toma en serio, esta definición exige un profundo respeto por el discernimiento de las parejas casadas y las familias," afirma el Cardenal. "Sus decisiones de conciencia representan la guía personal de Dios en las particularidades de sus vidas. En otras palabras, la voz de la conciencia — la voz de Dios … pudiera muy bien afirmar la necesidad de vivir a cierta distancia de la comprensión que la Iglesia tiene del ideal."


Cupich señala que el Papa Francisco insta a los pastores a ejercitar cuidadosamente el discernimiento, trabajando con los individuos para "tener en cuenta la complejidad de las diversas situaciones."


"Es difícil exagerar la importancia de este cambio hermenéutico," afirma el Cardenal. "Al abrazar por completo la comprensión de la conciencia encontrada en Gaudium et Spes, el Papa Francisco señala no sólo la posibilidad de acompañamiento en el ministerio de la Iglesia con las familias sino también en su necesidad."


El cuarto de los principios de Cupich dice que la Iglesia "debe incorporar las ideas de los fieles " en su comprensión del plan de Dios para el matrimonio. A este respecto, él cita la Carta Apostólica de Juan Pablo II del 2001, Novo millennio ineunte, que cita a San Paulino de Nola del siglo IV, quien dijo: "Escuchemos lo que dicen todos los fieles, porque en cada uno de ellos respira el Espíritu de Dios."


Proceso de desarrollo doctrinal


El quinto de los principios de Cupich es que Amoris Laetitia defiende la doctrina universal de la Iglesia a la vez que atiende las preocupaciones locales y pastorales.


Él dice que el Papa Francisco hace una "contribución única" a la comprensión de la Iglesia sobre el papel que desempeña la conciencia en ayudar a las personas a discernir decisiones convocando en la Exhortación a un "discernimiento personal y pastoral responsable de casos particulares, que reconozca que, dado que 'el grado de la responsabilidad no es igual en todos los casos,' las consecuencias o los efectos de una regla no necesariamente tienen que ser los mismos."


"El resultado no es relativismo, o una aplicación arbitraria de la ley doctrinal, sino una receptividad auténtica de la auto revelación de Dios en las realidades concretas de la vida familiar y al trabajo del Espíritu Santo en las conciencias de los fieles," afirma el Cardenal.


"A medida que el discernimiento pastoral atiende a la realidad de una situación, la vida moral Cristiana basada en la conciencia no se centra principalmente en la aplicación automática de los preceptos universales," continúa. "Más bien, está continuamente inmersa en las situaciones concretas que dan contexto vital a nuestras elecciones morales."


El sexto y último de los principios de Cupich es que la doctrina puede desarrollarse en la Iglesia como resultado de su ministerio a las familias.


"El desarrollo doctrinal consiste en permanecer abiertos a la invitación de ver nuestras enseñanzas morales sobre el matrimonio y la vida familiar a través de la lente de la misericordia omnipotente de Dios," afirma el Cardenal.


"La doctrina puede desarrollarse como resultado del acompañamiento misericordioso de la Iglesia hacia las familias porque Dios ha elegido a la familia como un lugar privilegiado para revelar todo lo que el Dios de la misericordia está haciendo en nuestro tiempo," continúa. "Negar esto, advierte el Santo Padre, no haría culpables de la 'peor forma de diluir el Evangelio.'"


Cupich finaliza su charla examinando cómo él cree que algunos críticos de Amoris Laetitia han malinterpretado o tomado en un sentido erróneo el texto.


"En lugar de prestar atención a la realidad actual de las vidas de las personas hoy en toda su complejidad, ellos limitan su alcance a una comprensión idealista del matrimonio y la familia," afirma el Cardenal.


"Tampoco ven como los diversos temas relacionados con el matrimonio y la vida familiar están conectados entre sí, tratándolos en cambio como preguntas discretas," continúa. "Como resultado, ellos reducen sus opciones cuando se trata de responder a las realidades vividas de las vidas de las personas, ya que su conocimiento es fragmentado e incompleto."


En la entrevista de NCR, Cupich dijo que él entendía que para algunas personas la adaptación  a las enseñanzas de Amoris Laetitia " requerirá algunos ajustes."


"Tenemos que ser pacientes con eso," dijo el Cardenal. "Si vamos a ser una Iglesia de enseñanza, una Iglesia de enseñanza tiene que ser paciente."


Dijo Cupich: "Sólo quiero que la discusión siga avanzando. No quiero que este gran documento de alguna manera simplemente se ponga en las repisas y [para] decir que podemos continuar como hemos hecho antes - Creo que el documento no nos permite hacer eso. Sólo quiero asegurarme de mantener esto en primer plano."


 Autor: Joshua J McElwee
* Artículo reproducido con el debido permiso de National Catholic Reporter. National Catholic Reporter no se hace responsable por la traducción. La traducción ha sido realizada por Francisco Luciani para Teología Hoy.

Fecha del artículo: 2018-04-16 16:34:28
Fecha del artículo GMT: 2018-04-16 16:34:28

Fecha modificación: 2018-04-16 16:34:51
Fecha modificación GMT: 2018-04-16 16:34:51

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