Arturo Sosa SJ: la prioridad principal es trabajar por la reconciliación

83

La principal prioridad para los Jesuitas en este momento en la historia es ¨trabajar por la reconciliación en el mundo,” Arturo Sosa, S.J., el nuevo Superior General de la Compañía de Jesús, dijo en Roma, el 18 de Octubre, en su primera rueda de prensa desde su elección.

Este es un “gran reto,” dijo, porque esto significa que “tenemos que luchar por la reconciliación entre los seres humanos, reconciliación con Dios y reconciliación con el mundo creado.”

El reveló que esto es “el llamado” que ha llegado “de todas las regiones del mundo” en la consulta realizada en estos últimos dos años en preparación para la 36ª Congregación General que está en marcha ahora en la Curia Jesuita en Roma.

La describió como un llamado de “un mundo que se siente partido a la mitad, dividido y donde hay mucha violencia y guerra.” Todo esto es más visible en algunos países como Siria, Irak y Venezuela, pero también está sucediendo en muchos otros lugares que no obtienen mucha cobertura mediática. Junto con los factores económicos y la pobreza, estos conflictos llevan a una forzada migración y abre las puertas al tráfico humano.

“Este es un llamado a ayudar al mundo a vivir en paz y harmonía,” y los Jesuitas deben responder a este llamado, junto con otros, el indicó.

Puede parecer un trabajo imposible — lo que admitió el Padre Sosa — pero cuando le pidieron que explicara esto más el repitió lo que había dicho el Sábado pasado en su primera homilía como Padre General en la Misa de acción de gracias en la Iglesia de Jesús. El dijo que los Jesuitas son llamados a confiar en Jesús y “buscar no solo lo improbable, sino lo imposible, porque nada es imposible para Dios.” Esto también es “la misión de los Cristianos,” agregó. “Es posible tener un mundo que es diferente, donde las personas puedan vivir juntas en paz, tener un hogar y educación.” Pero para alcanzar lo imposible “uno necesita fe, porque sin ella uno no puede hacer nada.”

Junto con esta fe profunda en Jesús, el Padre Sosa dijo que los Jesuitas necesitan tener “una profundidad intelectual” de manera que — como dijo en su homilía — “pensemos creativamente acerca de las maneras en que nuestro servicio a la misión de Cristo Jesús puedan ser más efectivas. Pensar sobre las maneras de comprender profundamente el momento único de la historia humana que estamos viviendo, y contribuir en la búsqueda de alternativas para la superación de la pobreza, la desigualdad y la opresión.”

En la rueda de prensa, en el mismo salón donde la 36ª Congregación General se celebra, el Padre Sosa enfatizó que es “más importante” para los Jesuitas tener esta profundidad intelectual porque esta es “una de los más grandes servicios que podemos prestarle a la Iglesia.” Dirigió la atención al hecho de que la Compañía de Jesús hace una gran inversión en recursos humanos en su campo y es por lo tanto capaz de contribuir a la Iglesia a través de su trabajo intelectual y formación espiritual. Esta es un área que él conoce bien; antes de su elección, él fue responsable de las casas internacionales de los Jesuitas en Roma: La Universidad Gregoriana, el Biblicum, la Orientale, y el Observatorio Vaticano. Antes de eso, el ayudó a reformar una universidad en Venezuela.

Es en este campo intelectual que los Jesuitas hoy están haciendo una contribución real en la China continental, dijo. Cerca de una docena de Jesuitas están trabajando allá como profesores en universidades, enseñando Inglés y Economía. Las autoridades Chinas están al tanto que ellos son Jesuitas. Además de esto, el dijo, que ellos están también dedicados a la formación teológica y espiritual en Hong Kong, Macao y Taiwán.

La rueda de prensa de una hora de duración fue presidida por Patrick Mulemi, S.J., nacido en Zambia, y fue atendida por representantes de medios de comunicación de todas partes del mundo, incluyendo a Matt Malone, S.J., y Jeremy Zipple, S.J de America. El antiguo director de la Oficina de Prensa del Vaticano y consejero de Adolfo Nicolás, S.J., Federico Lombardi, S.J., presentó al nuevo Superior General y recordó que ellos se habían conocido por primera vez en la 33ª Congregación General, donde se aceptó la renuncia de Pedro Arrupe y se eligió a Peter-Hans Kolvenbach, S.J. El Padre Sosa fue el delegado más joven, y ha participado en todas las Congregaciones desde entonces. Aunque los pasados tres Superiores Generales han trabajado la mayor parte de sus vidas en Asia, ellos son sin embargo Europeos. El Padre Sosa es el primer No Europeo y el primer Latinoamericano en ser cabeza de la Orden, dijo el Padre Lombardi.

Preguntado sobre su relación con el primer Papa Jesuita, el Padre Sosa recordó que ellos también se conocieron por primera vez en la 33ª Congregación General. “Nos sentamos uno frente al otro,” dijo, y se llegaron a conocer durante el mes y medio de duración de la congregación. También se reunieron varias veces en Buenos Aires cuando el venezolano visitó un centro de análisis social en la metrópolis argentina, cuando Bergoglio era obispo allá. Desde que vino a Roma, el Padre Sosa reveló que el se había reunido con el Papa Francisco varias veces, incluyendo cuando le dio la bienvenida a la casa internacional cuando Francisco visitó el Gesú en Septiembre del 2014. El recibió una llamada telefónica del Papa para felicitarlo después de su elección, pero todavía no se ha reunido cara a cara con el Superior General.

Cuando un periodista le recordó que en la Jornada Mundial de la Juventud en Río, en Julio del 2013, el Papa Francisco le dijo a los jóvenes de Argentina que ellos deberían “cambiar las cosas” (“Hagen lio!”) cuando regresaran a su tierra natal. El Padre Sosa, que había demostrado gran humor durante la rueda de prensa, comentó con una gran sonrisa, “Yo he estado haciendo eso toda mi vida.!” El subrayó el hecho de que Francisco está diciéndole eso no sólo a los jóvenes sino también a los Jesuitas, “a no tener miedo, sino comprometerse ellos mismo más profundamente por Jesús en la vida cotidiana de cada uno en el mundo, y no conformarse con la situación en que el mundo se encuentra, y en la que está la Iglesia.”

Preguntado en como hizo contacto por primera vez con los Jesuitas en Venezuela, el Padre Sosa comenzó recordando que los Jesuitas llegaron a Venezuela por primera vez hace exactamente 100 años para enseñar en un seminario. El dijo que algunos hermanos Jesuitas estuvieron enseñando en la escuela que el asistía y que quedó “muy impresionado” por ellos. “Le debo mi vocación más a los hermanos que a los sacerdotes. Ellos tienen una vocación increíble,” dijo. El siguió alabando a los hermanos y recordó que como Provincial Jesuita en Venezuela (1996-2004) el obtuvo un conocimiento más profundo de ellos y admiró “la profundidad de su espiritualidad.” Conociéndolos, dijo él, “Yo conocí santos. Conocí contemplativos.”

En su presentación a la prensa antes de la rueda de preguntas, el Padre Sosa tuvo palabras de alabanza para su predecesor, Adolfo Nicolás, S.J. Le agradeció sinceramente por su “servicio dedicado” a la Compañía de Jesús y por la “muy grande amistad” que comparten. Reveló que el Padre Nicolás está ahora en España disfrutando un muy merecido descanso, pero que el se despidió del Papa Francisco y del Papa Emérito Benedicto XVI antes de partir. Después de su estancia en España, el Padre Sosa dijo, que su predecesor regresará a las Filipinas donde continuará con su trabajo, esta vez como padre espiritual para el Instituto Pastoral de Asia Oriental en el Ateneo de Manila, donde el había trabajado por muchos años antes de su elección para dirigir a los Jesuitas. “Estoy profundamente conmovido con su libertad y su deseo de continuar trabajando” dijo.

El Padre Sosa nació en Caracas el 12 de Noviembre de 1948, y pasó la mayoría de su vida en Venezuela, donde como politólogo enseñó en universidades y trabajó en un centro de investigación social. No fue una sorpresa para él que algunas preguntas se relacionaran con su tierra natal y la dramática crisis política allá. El recordó que como politólogo él pasó mucho tiempo buscando entender la situación socio-política en el país y el papel de la Iglesia en la misma. El dijo que es imposible entender esta situación sin tomar en cuenta que el país vive del dinero que produce del petróleo, y que esta industria es manejada exclusivamente por el estado — un hecho que pesa grandemente en la democracia en el país. Tanto Hugo Chávez como Nicolás Maduro gobiernan de esta manera. La oposición piensa de la misma manera con respecto al petróleo y al estado. En consecuencia, el Padre Sosa dijo que, “ni el gobierno ni la oposición tienen un plan” para resolver la situación de crisis actual en el país. El cree que es necesario “construir puentes” entre todos los sectores de la sociedad de manera de encontrar una solución a la crisis, “porque nadie quiere más violencia en el país,” dijo él.

En nuevo Superior General que es elegido “de por vida,” le dijo a la prensa que muchas veces desde su elección las personas le preguntan como él gobernaría la sociedad, y su respuesta siempre ha sido la misma a todos: “No lo tengo claro todavía.!” De hecho, él agregó, “no podría estar claro porque la Congregación General — el cual es el cuerpo gobernante supremo de la Compañía de Jesús — sólo está comenzando.” Se elegirán a cuatro asistentes para ayudarlo en el gobierno de la orden y, basado en la información suministrada por las diferentes provincias a lo largo del mundo en los últimos dos años, discutirán y decidirán el camino a seguir. Aparte de la importante tarea de trabajar por la reconciliación en el mundo, el espera continuar concentrado en los refugiados y la pobreza, y prestarle atención al rol de las casas internacionales de los Jesuitas que están basadas en Roma.

Autor: Gerard O´Connell
* Artículo reproducido con el debido permiso de América the Jesuit Review. América the Jesuit Review no se hace responsable por la traducción. La traducción ha sido realizada por Francisco Luciani para Teología Hoy.

Descargar como:  PDF |   Microsoft Word |   Texto Plano   –     Imprimir Artículo