Católicos conservadores atacan al Papa Francisco

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Los disidentes Católicos conservadores, que han estado atacando al Papa Francisco, mostraron sus verdaderos colores recientemente atacando al Papa retirado Benedicto XVI, calificando sus escritos de ¨subversivos¨ y ¨modernistas.¨ Así es, ellos piensan que Benedicto es un hereje.

En su nuevo libro, “Al Corazón de Ratzinger, Al Corazón del Mundo,” el filósofo Italiano Enrico Maria Radaelli va tras la ¨Introducción al Cristianismo¨ de Joseph Ratzinger, uno de los libros más populares del Papa Benedicto XVI. Radaelli lo acusa de abrazar el subjetivismo moderno al incursionar en el trascendentalismo de Kant y el ¨idealismo dialéctico¨ de Hegel.

A Radaelli se le une en este ataque Monseñor Antonio Livi, decano emérito de la Facultad de Filosofía de la Pontificia Universidad Lateranense. Lo que es digno de mención es que el verano pasado ambos académicos firmaron una carta de corrección dirigida al Papa Francisco pidiéndole que cambien sus puntos de vista “erróneos”.

Estas personas están descontentas con todo lo que ha sucedido en la Iglesia desde la muerte de Pío XII en 1958 y las reformas del Concilio Vaticano II en la década de los 60.

Livi piensa que la teología “neo-modernista” (un insulto usado por los conservadores para describir cualquier cosa que no les gusta) ha envuelto a la Iglesia, infiltrando sus seminarios, las Conferencias Episcopales, e incluso el Vaticano mismo. Esta visión “herética” ha infectado todos los documentos del Vaticano II y las enseñanzas de los Papas posconciliares, sostiene Livi.

El problema con estos filósofos es que ellos ven el mundo como ideólogos con categorías y reglas rígida. Ellos tienen una certeza absoluta en sus puntos de vista y no están abiertos a nuevas preguntas. Ellos son incapaces de dialogar o aprender de otros.

Me recuerda de un chiste: ¿Cuál es la diferencia entre un científico y un filósofo? Si la teoría de un científico no se ajusta a la realidad, él cambia la teoría. Si la teoría de un filósofo no se ajusta a la realidad, la realidad debe cambiar.

Afortunadamente, el Papa Francisco no toma en serio estas críticas. En una charla con la Asociación Teológica Italiana el viernes (29 de Diciembre), él expuso lo que cree es la verdadera vocación de un teólogo. Los teólogos deben siempre referirse al Vaticano II, donde la Iglesia reconoció su responsabilidad de “proclamar el Evangelio en una nueva manera.”

El Papa habló de “creatividad fiel” para responder al mundo rápidamente cambiante. El trabajo de un teólogo es mostrarle a las personas lo que está en el corazón del Evangelio.

“Hay una necesidad de una teología que ayude a todos los Cristianos a proclamar y mostrar, sobre todo, el rostro salvador de Dios, el Dios misericordioso,” dijo él, “especialmente ante la presencia de algunos desafíos inauditos que involucran a los humanos hoy en día.” Entre estos desafíos, mencionó la crisis ambiental, las tecnologías que pueden alterar a los seres humanos, las desigualdades sociales, la migración masiva y el relativismo en la teoría y la práctica.

Incluso le hizo un llamado a los teólogos a trabajar juntos para “re-imaginar la Iglesia de manera que pueda conformar el Evangelio que debe proclamar..”

El problema con los conservadores es que ellos tratan a los grandes teólogos del pasado como un baúl de tesoro de citas en lugar de ejemplos de cómo hacer teología. San Agustín, por ejemplo, tomó el Neoplatonismo, el pensamiento filosófico de élite de su época, y lo usó para explicar el Cristianismo a las personas de su edad. Santo Tomás de Aquino tomó los escritos recientemente redescubiertos de Aristóteles – el pensamiento vanguardista de su tiempo – y lo utilizó para explicar el Cristianismo a sus contemporáneos del siglo XIII.

La tarea de los teólogos no es simplemente citar a Agustín y a Tomás de Aquino sino imitarlos, para tomar el mejor pensamiento secular de nuestro tiempo y utilizarlo para explicar el Cristianismo a los hombres y mujeres del siglo XXI. Después de todo, ¿cuántos neoplatónicos o aristotélicos han conocido últimamente? ¿Realmente esperamos que las personas contemporáneas dominen a Platón y Aristóteles antes de que podamos hablarles sobre Cristo?.

Lamentablemente, la Iglesia si espera que los seminaristas aprendan filosofía Griega antes de estudiar teología, lo que hace que ellos escuchen conceptos ininteligibles como “transubstanciación” y “consustancial.”

Lo que la teología necesita hoy en día son pensadores como Agustín y Tomás, que quieran involucrar a los pensadores de hoy, no de antaño. Tal pensamiento creativo puede meterlo en problemas en la Iglesia. Los libros de Tomás fueron quemados por el Obispo de París. De la misma manera, en el siglo pasado, los teólogos creativos fueron perseguidos y silenciados por la jerarquía. Afortunadamente, el Papa francisco no le teme a la creatividad teológica. De hecho, él fomenta la discusión teológica y el debate que son esenciales para el desarrollo de la teología.

Los Católicos conservadores se criaron en una Iglesia que se presentaba a sí misma como inmutable porque en la filosofía griega, lo perfecto no puede cambiar. Tal enfoque no es solamente ahistórico, está condenado al fracaso. Cuando dichos conservadores no sólo atacan al Papa Francisco, sino también a Benedicto, demuestran que ellos son verdaderos ideólogos, que no están en contacto con la realidad, y que no deben ser tomados en serio.           

Autor: Thomas Reese, Religion News Service               
* Artículo reproducido con el debido permiso de National Catholic Reporter. National Catholic Reporter no se hace responsable por la traducción. La traducción ha sido realizada por Francisco Luciani para Teología Hoy.
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