Cerrar las Fronteras deja a los Migrantes varados en Colombia

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Alejandro Labarte, un técnico de Rayos X de 32 años de Cuba, se ha quedado varado por los últimos 20 días en un galpón en Turbo, un caótico puerto en el norte de Colombia, cerca de la frontera con Panamá. Su travesía al norte hacia los Estados Unidos fue interrumpido a principios de este mes cuando Panamá cerro la frontera en un intento de parar el flujo de migrantes principalmente cubanos.

 

Labarte y cerca de otros 200 Cubanos, incluyendo varias mujeres embarazadas, ahora se están quedando en el galpón, el cual un grupo de dueños de tiendas lo ofrecieron para usarlo como un refugio, mientras voluntarios locales han estado suministrando comida y agua.

¨Yo y todos nosotros que estamos en el refugio, tenemos la misma postura: no nos vamos a mover a ningún lado que no sea los Estados Unidos”, dijo Labarte, hablando con IRIN por teléfono. ¨ Sólo cuando esté muerto, me podrán sacar de aquí”.

Le dijo a IRIN que dos de sus compañeros de viaje dejaron el refugio el martes en la mañana para comprar detergente y nunca regresaron. Los otros ocupantes del refugio temen que los dos hombres fueron detenidos por la autoridades colombianas y que es sólo cuestión de tiempo que les pase lo mismo a ellos.

Trescientos migrantes arrestados en Turbo ya han sido deportados, de acuerdo a las autoridades migratorias de Colombia; mientras que 120 más, están esperando ser devueltos al último país que atravesaron antes de entrar a Colombia.


Reacción en Cadena

La decisión de Panamá de cerrar sus fronteras fue el resultado de una cadena de cierres estilo dominó de norte a sur en respuesta de la creciente popularidad de las rutas a través de Sur y Centro América hacia los Estados Unidos. Hay migrantes cubanos, pero también migrantes de Haití, Somalia, Pakistán, Ghana, Senegal y la República Democrática del Congo.

La cadena comenzó con Nicaragua, la cual en Noviembre del 2015 cerró sus fronteras con Costa Rica a los Cubanos y otros migrantes en tránsito. Costa Rica respondió con el cierre de su frontera con Panamá a finales de Marzo, incitando a Panamá a hacer lo mismo en la frontera sur con Colombia. Panamá luego transportó vía aérea a unos 3.500 cubanos varados al norte de México.

Por su parte, Colombia se ha ocupado de la creciente llegada de Cubanos otorgándoles permisos de tránsito de ocho días, que los alienta a rápidamente irse al norte o enfrentar arrestos.

En 2015, el número total de migrantes irregulares detectados en Turbo y Capurganá, un puerto vecino, fue de 2.942 comparado con sólo 502 en el año 2014. Hasta los momentos este año, las autoridades migratorias han registrado 3.830 migrantes en su viaje al norte, casi todos ellos transitando a través de Turbo – a pocas horas de Panamá por barco.

¨Éste es el reporte oficial; imagínense lo que no se reporta”, dijo William González, de la Oficina de Ombudsman (Defensoría del Pueblo), la agencia humanitaria del Gobierno de Colombia.

¨La ruta se convirtió en todo un éxito y lo que es exitoso se vuelve atractivo”.

El año pasado, el vecino sureño de Colombia, Ecuador, recibió unos 50.000 Cubanos. Las autoridades sospechan que la mayoría de ellos luego transitaron a través de Colombia y Centro América para llegar a los Estados Unidos, el cual recibió 43.159 Cubanos en el 2015, un incremento del 78 por ciento con respecto al año anterior, de acuerdo a las estadísticas gubernamentales.


¿Cuál es el Apuro?

El aumento en el número de Cubanos viajando al norte está probablemente basado en el miedo de que el calentamiento de las relaciones entre Washington y La Habana podrían significar el fin a una política preferencial, conocida ampliamente como ¨pie mojado, pie seco¨ que le permite a los solicitantes de asilo cubanos que logran llegar a suelo Americano acceso especial para obtener la residencia permanente y la ciudadanía (aquellos interceptados en el mar son por lo general regresados).

Durante décadas, la mayoría de los Cubanos que han llegado a los Estados Unidos, lo han hecho a través de barcazas construidas por ellos mismos para cruzar el tramo caribeño de 90 millas que separa la Isla del extremo más al sur de Florida.

La nueva ruta por tierra requiere viajar ya sea al Ecuador o Guyana; y tras la introducción de Ecuador de requerir visa a los Cubanos a partir de Diciembre del 2015, este último se convirtió en el único país Suramericano que no requiere visa a los Cubanos. Desde ahí, los migrantes viajan vía terrestre a través de Venezuela para llegar a Colombia.

Labarte es parte de un grupo de cubanos que llegaron a Colombia a través de Venezuela. Él y otros 20.000 Cubanos se mudaron a Venezuela hace 11 años como parte de una misión médica oficial enviada para dar apoyo a la administración socialista del ex Presidente de Venezuela Hugo Chávez.

La agitación política y económica en Venezuela, caracterizada por la exorbitante inflación y la inmensa escasez de comida, medicinas y electricidad, han obligado a muchos cubanos a irse y ellos no están dispuestos a regresar a casa a un régimen que sigue siendo represivo.

¨Nosotros sabemos que algunos Cubanos que pasaron a través de Turbo son médicos, ingenieros y arquitectos”, dijo el Alcalde de Turbo Alejandro Abuchar, el cual estima que otros 300 migrantes cubanos están varados en Sapzurro, un pequeño pueblo pesquero en el lado colombiano de la frontera. Él le ha solicitado a Organizaciones No Gubernamentales (ONG) Internacionales que comiencen a suministrar las ayudas. Actualmente, los migrantes están sólo siendo ayudados por las personas locales.


Las Rutas más peligrosas

El cierre de la frontera de Panamá no ha parado el movimiento de todos los migrantes. Muchos simplemente se han desviado de los puestos de chequeo oficiales – ahora fuertemente reforzados – a sitios de paso informales a lo largo de la frontera de 266 kilómetros de densa selva conocida como el Tapón del Darién.

¨Los migrantes siguen llegando, pero muchos de ellos, especialmente los Haitianos y Africanos, continúan con su viaje,¨ dijo el gerente de un hotel en Turbo donde los migrantes se hospedan. ¨¿Quién los está pasando y cómo? Eso no lo sé¨.

La falta de presencia del Estado en el área, ha hecho del Tapón del Darién un paraíso desde hace tiempo para los traficantes de drogas. Ahora, las rutas de tráfico de los migrantes se solapan con las rutas de tráfico de cocaína y armas que han alimentado el conflicto armado de Colombia desde hace medio siglo.

¨Es un viaje muy peligroso,¨ dijo Fernando Calado, Jefe de programas en la Organización Internacional para la Migración en Bogotá. ¨Es una zona de densa selva y un mar muy peligroso, manejado por banda criminales¨.

La Policía reporta que los narcotraficantes están usando a los migrantes como ¨mulas¨ para contrabandear cocaína hacia Panamá. Los migrantes acuerdan transportar las drogas en lugar de pagarles a los ¨coyotes¨ un monto de 2.000,00 dólares americanos para cruzar la frontera.

Sin embargo, otros informes sugieren que la reciente atención a la situación humanitaria en la frontera ha afectado el tráfico de drogas. Según informes no confirmados, dos ¨coyotes¨ han sido asesinados por los capos de las drogas en las últimas semanas.

¨El cierre de la frontera ha aumentado el riesgo de sufrir abusos y explotación”, dijo Calado refiriéndose no sólo a los contrabandistas y narcotraficantes, sino también a los Guardias fronterizos que aceptan sobornos para dejar pasar a los migrantes.

¨En este momento, sólo estamos pidiendo una visa humanitaria que nos permita dejar Colombia y llegar a Panamá o México”,  dijo.


Autor: Lorenzo Morales
* Artículo reproducido con el debido permiso de IRIN Foundation. IRIN no se hace responsable por la traducción. La traducción ha sido realizada por Francisco Luciani para Teología Hoy.

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