Teología Hoy
http://www.teologiahoy.com/secciones/mirada-global/puede-la-ayuda-llegar-a-tiempo-para-evitar-la-hambruna-en-somalia
Fecha impresión: 21/08/2017 4:32:27 2017 / +0000 GMT

Autor: IRIN Foundation

¿Puede la ayuda llegar a tiempo para evitar la hambruna en Somalia?




Los pastores de Somalia están sufriendo los profundos impactos de una sequía severa, diezmando sus rebaños. ¿Puede la hambruna ser evitada?


La sequía en Somalia es tan severa que amenaza no solamente con desencadenar el hambre, sino también la viabilidad de la vieja forma de vida secular de los pastores.


Los Somalíes son difíciles e ingeniosos, pero éste es el tercer año consecutivo que no llueve. Sea cual sea la resistencia que quede está siendo probada hasta el límite.


A la salida de Garowe, la capital de la región noreste de Puntlandia, IRIN se encontró con tres jóvenes hermanos de pie al lado de cadáveres de camellos en descomposición y cabras muertas aglomeradas.


Los muchachos – menores de 18 años – habían sido dejados atrás en el desierto para atender a los dos últimos camellos de la familia. La familia en una época tuvo mas de 300 cabras – ahora sólo 50. Ellos solían tener 15 camellos. Ahora, sólo estos dos quedaban, ambos demasiado débiles para moverse.


Los muchachos no tenían nada para alimentar a los animales. Todo lo que podían hacer era esperar por sus parientes, que estaban lejos chequeando un nuevo pueblo para ver si algo de comida y pasto podría estar disponible.


Tendrían suerte si encontraran algo. En las regiones áridas del norte de Somalilandia y Puntlandia, las personas cargan sus animales en camiones y viajan muy lejos al campo sólo al escuchar rumores de pasto.



Sin ayuda


Se espera que la sequía empeore en los próximos meses. Esto no augura nada bueno cuando la mitad de todos los Somalíes – unas 6,2 millones de personas – ya están escasos de comida o en necesidad de ayuda para la subsistencia.


A menos que la ayuda pueda escalar rápidamente, las condiciones están dadas para que se repita la hambruna de 2011 en la que 260.000 personas murieron.


La semana pasado, el nuevo Presidente Somalí Mohamed Abdullahi “Farmajo” declaró la situación como un desastre nacional y rogó a los donantes internacionales para que aumenten la financiación.


Mariam Abdullahi es una madre de siete y una recién llegada a un campamento para personas desplazadas internamente (PDI) cerca de Shahda, a 170 kilómetros de Garowe. Ella y su esposo perdieron más de 400 de sus 500 cabras debido a la sequía y a las altas temperaturas.


“Todos los animales se fueron,” ella dijo. “En dos semanas, no tendremos comida o agua.”


Por los momentos, su familia – y más de otras 300 familias en el campamento – confían en la bondad de las comunidades circundantes. Ellos sólo puedes esperar que la ayuda alimentaria le llegue pronto.



Caída de los precios


“El sesenta por ciento de nuestro ganado se ha perdido tan sólo en los últimos dos meses,” dijo Ahmed Abdullahi Abdirahman, Gerente de la Agencia de Asuntos Humanitarios y Desastres de Puntlandia. “Ese número está aumentando día a día”.


Las cabras y camellos muertos ensucian el borde de la carretera en la semi-autónoma región, que depende del gobierno federal para ayuda de emergencia.


En los mercados de ganado, los comerciantes se sienten frustrados y tienen poca para vender – a pesar de que los precios han caído. Los resultados han sido devastadores para la economía dependiente de la ganadería, encogiendo el poder adquisitivo de las personas.


“Ya sea que estemos en un entorno urbano o en comunidades nómadas, todo tiene que ver con ganadería,” dijo Abdirahman.


Para tratar de hacer frente a esto, las familias han llegado al máximo de su crédito para cubrir el alza de los precios de la comida y agua. Muchas personas desplazadas internamente están en deuda con sus vecinos de acogida y sí las lluvias de nuevo fallan en Abril, todo el mundo estará más empobrecido.


El gobierno en Mogadiscio y las agencias humanitarias están luchando para coordinar la respuesta a la sequía, y para mantenerse al día con el ritmo de las personas que se mueven a lo largo del país en busca de ayuda.


A diferencia del 2011, cuando la sequía y la hambruna afectó a zonas particulares, la mayoría del país esta en problemas ésta vez.



En movimiento


“Esta sequía ha causado grandes cambios en la demografía, con más personas dándose cuenta que ellos no pueden mantener este estilo de vida que es esencialmente dependiente del clima,” dijo Michael Keating, representante especial del Secretario General de las ONU.


“Hay más personas que se desplazan a las zonas urbanas que nunca antes,” él señaló. Estos flujos frescos se suman a un gran número de desplazados internos que ya son vulnerables, desarraigados por las más de dos décadas de inestabilidad de Somalia.


A lo largo de Puntlandia y Somalilandia, las ONGs están trabajando para apoyar a los pastores desplazados así como también a las comunidades de acogida..


“Tenemos un gran número de desplazados internos y está creciendo cada día,” dijo Abdi Shukur, el jefe de la aldea en Shadha. “Estos grupos necesitan apoyo urgentemente. Los recursos están siendo compartidos entre los desplazados internamente y la comunidad de acogida también”.


Fuera de Puntlandia, las personas también se están moviendo. Por lo general se dirigen a Mogadiscio, o, de la región centro sur, al otro lado de la frontera hacia Etiopía.


“Estamos viendo las más altas tasas de llegadas [en Etiopía] que hemos visto en cinco años,” dijo Tom Arup de Salven a los Niños.


La amenaza del cierre por la vecina Kenia del gigante campamento de refugiados Dadaab, el cual cobijó a las personas durante la hambruna de 2011, ha eliminado la opción de escape.


La entrega de ayuda a la región sur-central se complica también por la insurgencia de al-Shabab. Los yihadistas podrán ver para bloquear el acceso humanitario así como lo hicieron en el año 2011, con consecuencias desastrosas.


Hasta el momento, los grupos de ayuda dicen que sólo hay reportes aislados de interferencia, y que al-Shabab pueden haber aprendido su lección después de que sus tácticas anteriores fueran contraproducentes y causaran resentimientos locales.


Pero los bloqueos de las carreteras por diversos grupos armados están muy extendidos en la zona sur-central con hasta 4.000 dólares estadounidenses exigidos para el acceso a ciertas áreas, de acuerdo con el proyecto de evaluación humanitaria, ACAPS.


“Si estás tratando de mover la ayuda alrededor, no importa donde estás en éste país: Habrán personas que pueden verlo como una oportunidad,” dijo Keating.



Aumento de la desnutrición


A medida que la sequía se acerca a la hambruna, la tasa de desnutrición a lo largo del país se ha disparado.


Por lo menos 110 personas, la mayoría mujeres y niños, ya han muerto de enfermedades relacionadas con el hambre en la zona suroeste de la Bahía, dijo el sábado el Primer Ministro Hassan Ali Khaire.


En la clínica en Yaka, en la región noreste de Bari, las madres traen a sus niños para su pesaje semanal y entregas de pasta de maní fortificada para tratar su desnutrición aguda grave.


Pero no sólo son los niños. Milgo Hussein, una madre de 20 años, con un hijo, también fue diagnosticada con desnutrición. Ella se fue de la clínica con docenas de paquetes de pasta rica en nutrientes y con órdenes estrictas de la enfermera en jefe.


“Es preocupante,” ella le dijo a IRIN. “Las cabras han muerto. Y ahora los niños están muriendo. ¿Qué sigue para nosotros?”



Actuar ahora


En muchos de los refugios improvisados en el campamento para Personas Desplazadas Internamente (PDI) en Uusgure, a tres horas en automóvil desde Garowe, madres como Buxo Hussein cuidan niños enfermizos, algunos aturdidos o retorciéndose de dolor en el suelo.


Los primeros llegaron hace cuatro meses: hoy la población del campamento está rayando las 400 familias. “La ayuda alimentaria llego hace meses,” dijo Hussein. “Fue sólo arroz y azúcar, nada para los niños".


Su esposo tomó sus últimas 30 cabras a la ciudad costera de Bayla en Diciembre cuando escuchó que había llovido allí. Ella se quedó en el campamento para PDI hasta que regrese pero no está seguro de como ella se las arreglará con sus siete niños.


El esposo de Fadumo Isse está también en la costa con sus últimas 20 cabras.


“No tenemos un plan. Si no conseguimos ayuda, esperaremos” dijo ella. “No tenemos fondos para movernos. Tenemos esperanza que las lluvias llegarán, pero no sabemos que esperar”.


La comunidad humanitaria tiene una ventana para actuar antes de que sea demasiado tarde. “En el año 2011, hubieron señales de advertencia sobre las cuales francamente no se actuó,” dijo Arup de Salven a los Niños.


“Hay una oportunidad aquí para evitar lo que sucedió entonces. ¿Actuará el Mundo lo suficientemente rápido?”


Pero además del reto inmediato de la respuesta de emergencia, el gobierno y los trabajadores de ayuda están luchando con el impacto a largo plazo del clima seco.


“El país sigue siendo peligrosamente vulnerable a las cosas como el efecto del Niño, el cambio climático … [y] la degradación ambiental,” dijo Keating.


El pastoreo nómada es el sistema mejor adaptado a un ambiente árido. Pero incluso pastores emprendedores de Somalia han sido deshechos por la crueldad de esta sequía.


 

 

Autor: Julia Steers

* Artículo reproducido con el debido permiso de IRIN News. IRIN News no se hace responsable por la traducción. La traducción ha sido realizada por Francisco Luciani para Teología Hoy.

Fecha del artículo: 2017-06-11 03:10:12
Fecha del artículo GMT: 2017-06-11 03:10:12

Fecha modificación: 2017-06-11 03:14:18
Fecha modificación GMT: 2017-06-11 03:14:18

Fecha impresión: 21/08/2017 4:32:27 2017 / +0000 GMT
Este artículo fue impreso desde Teología Hoy [ http://www.teologiahoy.com ]
Impresión directa desde TeologíaHoy www.teologiahoy.com