¿Fue Jesús un organizador de la comunidad?

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“Mi mayor tristeza es que no veo el Evangelio en ningún lado en nuestro gobierno”, dijo mi amiga, la Hermana Sallie Latkovich, en una reunión reciente de mi círculo de misión.

Dos veces al año, 11 de mi Congregación de las Hermanas de San José y una asociada nos reunimos de todas partes de los Estados Unidos para reflexionar y apoyarnos mutuamente en nuestros esfuerzos para promover la visión de Jesús. Esta vez consideramos el triste estado de nuestro país.

No hay valores del Evangelio que se encuentren en los intentos de Trump/Republicanos sacar a 24 millones de personas del cuidado de salud, desmantelar a la Agencia de Protección del Medio Ambiente y deportar decenas de miles de inmigrantes y refugiados, más recientemente 50.000 Haitianos que se les concedió un estatus de protección aquí después del devastador terremoto del año 2010.

Y la separación de poderes en los Estados Unidos está siendo amenazada debido a la decisión sin precedentes del Presidente Donald Trump de despedir al Director del FBI, James Comey, aparentemente debido a su investigación a fondo de los lazos de la campaña de Trump con Rusia.

El Presidente no es el Rey de los Estados Unidos.

Mientras tanto, el mercado de valores apenas parpadeó, lo que los expertos atribuyen a la creencia de que los Republicanos ahora acelerarán la reforma tributaria y de salud para preservar su mayoría en la elección del 2018. Pero de acuerdo a un sondeo reciente de Quinnipiac, una mayoría sustancial de los votantes estadounidenses se oponen a ambas reformas, probablemente debido a que estás favorecen abrumadoramente a los ricos.

Si tu cabeza da vueltas ahorita mismo, bueno, debería.

¿Cómo pueden los Cristianos y otras personas de integridad hablar en nombre del bien común como consecuencia de una aparente victoria de lo que los teólogos, las feministas y los historiadores sociales han nombrado “el sistema de dominación”?

Trump es un niño de póster de este sistema, donde “el poder sobre ” es el valor principal y la realidad es rango ordenado de acuerdo a fuerte o débil, superior o inferior, explotadores o explotados, ganadores o perdedores.

Pero ésta no es ni el camino de Dios, ni la visión de Jesús. Éste no es el Evangelio.

Los sistemas de Dominación han gobernado las sociedades de la Tierra por milenios, casi siempre con violencia. Sólo recientemente los movimientos mundiales no violentos han efectivamente convertido a las personas dentro del sistema de dominación a valores como el respeto a la diversidad, la dignidad humana y los derechos humanos y el reconocimiento de que todas las voces son importantes para la sociedad humana. Líderes de movimientos como Mohandas K. Gandhi, Martin Luther King Jr., Leo Tolstoi, Harvey Milk, Dorothy Day, Adolfo Pérez Esquivel y una serie de mujeres feministas han, en efecto, lanzado un asalto espiritual sobre los sistemas de dominación de exclusión ya sean económicos, militares, legislativos o sociales.

Las personas que compran en el sistema dominador están ahora — consciente o inconscientemente — defendiéndose a gran escala.

Yo estoy entre aquellos que están de acuerdo con el exegeta bíblico Walter Wink quien, es su notable libro Involucrando los Poderes: Discernimiento y Resistencia en un Mundo de Dominación, cita la “pura originalidad ” de Jesús, quien en Mateo 5:38-41, fue el primero en abogar la acción no violenta que empodera al oprimido, incluso cuando expone y debilita el poder a la opresión.

Aquí está el texto:

Ustedes han oído que fue dicho, “un ojo por un ojo y un diente por un diente. ‘”Pero yo les digo, no se resistan [violentamente] a un malhechor. Pero si alguien te golpea en la mejilla derecha, ofrécele también la otra; y si alguien quiere demandarte y quitarte la túnica, dale también el manto; y si alguien te obliga a llevar una carga por una milla, también ve con él dos millas. 

Las prácticas económicas Romanas, especialmente en Galilea, fueron responsables para la expulsión sistemática de las familias agrarias de sus tierras ancestrales. Los Israelitas pagaban un impuesto de tres tipos: a los gobernantes locales de Herodianos, a Roma y al Templo. Este sistema regresivo benefició a la élite a costa de los campesinos y pobres artesanos cuya trabajo mantenía a los ricos del Imperio alimentados y vestidos.

¿Suena familiar?

Casi todo el mundo estaba siempre en deuda. El campesinado rural empobrecido se levantó en una serie de rebeliones populares que fueron brutalmente reprimidas por las Legiones Romanas.

Jesús fue práctico. Frente a la abrumadora fuerza militar, la violencia era una invitación al suicidio. Además, él sabía que a menudo convertía a sus defensores en nuevos opresores.

Pero lejos de aconsejar la pasividad, Jesús animaba a un campesinado degradado y desanimado a conservar su poder e iniciativa, mientras trabajaban por la transformación del sistema de dominación. Brevemente parafraseo la explicación de Wink del texto de Mateo:

  1. Poner la otra mejilla: En el mundo antiguo, un superior insultó a un inferior con una cachetada con la palma de la mano sobre la mejilla derecha de la persona insultada. Jesús sugirió que dicha persona debería inmediatamente ofrecerle la mejilla izquierda. Esto simultáneamente rechaza el insulto previo y desconcierta al opresor quien ahora se ve obligado a ya sea dar una cachetada con la parte posterior de su mano con su mano izquierda (nunca antes hecho, porque en los días antes de la existencia baños, la mano izquierda era usada con fines impuros) o tratar de dar la cachetada con la mano derecha, lo cual es físicamente desafiante, si no imposible.
  1. Dale tu capa también:La mayoría de las personas tiene por lo menos dos piezas de ropa, un prenda interior que era una especia de túnica o “manto,” y una prenda exterior que era como una capa. Una persona pobre usualmente tenía sólo estas dos. La capa era a menudo dada como colateral sobre algún préstamo. En la ley judía, un acreedor estaba obligado a devolverla al anochecer en lugar de privar a la persona pobre de la cubierta por la noche. Cuando Jesús sugirió desprenderse uno mismo de tanto la capa y de la prenda interior, él está invitando al oprimido a desenmascarar la avaricia de su acreedor y públicamente avergonzarlo caminando fuera de la corte completamente desnudo. En el judaísmo, la vergüenza caía en la persona que veía o causaba la desnudez, en lugar de la propia persona desnuda.
  1. Hacer un esfuerzo adicional: Habían muchas reglas que prohibían a los soldados Imperiales Romanos a obligar a la población local a cargar sus equipos por más de una milla. Ofreciéndose a “ir la milla extra” la persona pobre estaba conservando su propia iniciativa y poder mientras sacaba de balance al soldado obligándolo a desobedecer la ley si él se aprovechaba de la oferta.

La visión de Jesús era que en el Reino de Dios, el desnudo sería vestido, el hambriento sería alimentado y el ciego vería (Mateo 11:5, 25:34-46). Su visión ha resonado por milenios en los valores y aspiraciones de la cultura Occidental. Pero la mayoría de nosotros vemos la visión de Jesús como un ideal utópico de otro mundo sin muchas consecuencias prácticas en la actualidad.

Ahí es donde estaríamos equivocados.

Jesús fue un organizador de la comunidad inspirado y práctico que atrajo a seguidores de todos los estratos de la sociedad, incluyendo a los pescadores (Pedro, Santiago y Juan), mujeres de negocios (María Magdalena), a los socialmente prominentes (José de Arimatea y al “joven rico “), a líderes religiosos (Nicodemo), y a extranjeros (la mujer Cananea, la mujer Samaritana y al centurión de Cafarnaúm).

Él era un maestro carismático, sanador y contador de cuentos que podía tanto articular como moldear la alternativa de Dios para el sistema dominador.: “Si tu deseas ser el primero, tu debes atender las necesidades de todos” (Mateo 20:26). Jesús atrajo seguidores quienes, después de su muerte y resurrección, vivieron y murieron para promover su visión — incluso hasta nuestros días.

Jesús modeló una no violencia creativa para tanto resistir la opresión como para transformar los sistemas de dominación en algo que se pareciera más cercanamente al “Reino de Dios”.

Yo creo que estamos en un nuevo momento en nuestro camino hacia el Reino justo de Dios.

Ya cientos de miles de personas con mentalidad de justicia están siguiendo los ejemplos de Jesús, Gandhi, King, Day et al., y adoptando medios creativos no violentos de resistencia a los recientes, graves ataques de la dignidad humana y la justicia en los Estados Unidos.

Nuestra más grande tentación es ser pasivos, normalizar el comportamiento anormal o creer que es inútil resistirse. Debemos aprovechar el profundo pozo de la misteriosa energía del Espíritu de Jesús para ayudarnos, como Jesús, crear nuevas maneras de resistir la injusticia y amarnos unos a otros.

Cuando hacemos esto, nosotros podemos por fin ver el Evangelio en nuestro gobierno.

[La Hermana Christine Schenk de San José atendió familias urbanas por 18 años como una enfermera partera antes de cofundar FutureChurch (Iglesia Futura en español), donde ella se desempeñó por 23 años. Ella tiene una Maestría en Enfermería y Teología.]

Autor: Christine Schenk

* Artículo reproducido con el debido permiso de National Catholic Reporter. National Catholic Reporter no se hace responsable por la traducción. La traducción ha sido realizada por Francisco Luciani para Teología Hoy.

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