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En fecha: 18/10/2017 20:24:51 2017 / +0000 GMT
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Autor: The New York Time

Como India y China han llegado al límite




En un remoto paso a través de los picos del Himalaya, China e India, dos naciones con armas nucleares, se ha acercado al borde de un conflicto por un camino sin pavimentar. Es una de las peores disputas fronterizas entre los rivales regionales en más de 30 años.

El camino está localizado en un territorio donde se encuentran China, India y Bután. El estancamiento comenzó el mes pasado cuando Bután, un aliado cercano a India, descubrió trabajadores chinos tratando de extender el camino. India respondió enviando tropas y equipos para parar la construcción, China, el más poderoso de los dos, denunció airadamente el movimiento y demandó que India retrocediera.

Ahora los soldados de las dos potencias están tomando posición de ataque, separados sólo por unos pocos cientos de pies.

El conflicto no muestra signos de disminución y refleja la creciente ambición – y nacionalismo – de ambos países. Cada uno está gobernado por un líder musculoso ansioso por reforzar su posición doméstica mientras afirma el lugar de su país en el escenario mundial mientras los Estados Unidos se retira de un papel de liderazgo.

Jeff M. Smith, un académico en el Consejo Americano de Política Exterior quien estudia las relaciones entre India y Chinas, dijo que un arreglo negociado sería el resultado más probable. Pero al preguntársele si el pensaba que el estancamiento pudiera convertirse en una espira de guerra, el dijo: ¨Sí, lo pienso – y no lo digo a la ligera.”

Ambas partes han tomado posiciones de línea dura que hacen que sea difícil que retrocedan. “La mensajería es extrañamente similar,” dijo el Sr. Smith, a los países de 1962 deslizarse en una guerra que también era sobre disputas fronterizas.

¿Por qué el Territorio es importante?

En la superficie, la disputa se centra en si la tierra pertenece a China o Bután. Se trata solamente de 34 millas cuadradas, pero es fundamental en la creciente competencia entre China e india sobre el futuro de Asia.

La disputa data de frases contradictorias en un acuerdo fronterizo de 1890 entre dos imperios ahora desaparecidos, la India Británica y la China de la Dinastía Qing, que pusieron la frontera en diferentes lugares. Una le da a Bután el control del área – la posición que India apoya – y la otra China.

“Esto se reduce a ambos países teniendo una reclamación razonable,” dijo Ankit Panda, un Editor en jefe en The Diplomat, una revista de asuntos Asiáticos.

Bután e India dicen que China, al extender su camino, está tratando de extender su control sobre un área conocida como la Meseta de Dolam, parte de una mayor área disputada.

El canto más meridional de la Meseta se inclina en un valle que los geógrafos llaman el Corredor Siliguri pero que los estrategas Indios conocen como el Cuello de Pollo.

Esta estrecha franja de territorio Indio, en puntos de menos de 20 millas de ancho, conectan la masa central del país con sus estados del noreste. La India ha temido durante mucho tiempo que en una guerra, China pudiera bisecar el corredor, aislando a 45 millones de Indios y un área del tamaño del Reino Unido.

La respuesta agresiva de India

Pocos países han estado más ansiosos de confrontar las ambiciones regionales de China directamente con fuerza militar, lo que ha hecho que la respuesta de India a la construcción sea muy llamativa y, de acuerdo con analistas de ambos países, tan cargada de peligro.

Pero en los últimos meses, el líder de India, el Primer Ministro Narendra Modi, ha mostrado que él está dispuesto a no hacer caso de los deseos de China – e ignorar sus amenazas.

En Abril, un alto funcionario Indio acompañó al Dalai Lama a la frontera del Tíbet, ignorando la insistencia pública China de que se suspendiera el viaje. En Mayo, la India boicoteó la inauguración del Proyecto ¨Un Corredor, Un Camino¨ del Presidente Xi Jinping, diciendo que el plan ignoró “las preocupaciones centrales sobre la soberanía e integridad territorial”.

La escaramuza fronteriza surgió incluso cuando el Sr. Modi visitó Washington para cortejar los favores del Presidente Trump mientras India compite con China por su influencia en Asia.

“Espero que el lado Indio sepa lo que está haciendo, porque al momento que meta su mano en el nido de avispas, tiene que estar preparado para cualquier consecuencia que vaya a haber,” dijo Shiv Kunal Verma, el autor de “1962: La Guerra que no fue,” sobre el sangriento conflicto fronterizo que los dos países lucharon ese año.

Funcionarios Chinos dicen que la construcción en el camino era un asunto interno porque, ellos dicen, tuvo lugar dentro de los propias fronteras de China. El martes, el Ministro chino de Relaciones Exteriores, Wang Yi, reiteró la advertencia del país a India de retirarse como una condición previa para cualquier conversación más amplia. “La solución a este asunto es también muy simple,” dijo él durante una visita a Tailandia, dirigiéndose a los Indios directamente. “Es decir, comportarse y retirarse humildemente.”

Bután, atrapado en el medio

Bután, la cual se unió a las Naciones Unidas en el año 1971, no tiene relaciones diplomáticas con China. Siempre ha sido más cercana a India, especialmente después de temores derivados de la anexión de China del Tíbet, otro reino Budista, a mediados del siglo XX.

Desde entonces, la India ha desempeñado un papel central en la administración el reino, contribuyendo cerca de 1 billón de dólares en ayuda económica y militar anualmente en los últimos años. China ha tratado de atraer a Bután con sus propias ofertas de ayuda, inversiones e incluso permutas de tierras para resolver las disputas fronterizas.

Dos semanas después de que comenzara la construcción, el Ministro de Relaciones Exteriores de Bután emitió un comunicado diciendo que violaba acuerdos anteriores y pidió un retorno al estatus quo.

“Bután se ha sentido incómodo desde el principio,” dijo Ajai Shukla, un ex Coronel del Ejército y editor consultor para Asuntos Estratégicos en Business Standard, un diario en India. “No quieres estar atrapado en el medio cuando China e India se estén tirando al azar. Bután no quiere ser el hueso en una pelea entre dos perros”.

La confrontación, entretanto, ha agriado las ya tensas relaciones.

El Sr. Modi y el Sr. Xi ambos asistieron a la reciente reunión del Grupo de los 20 en Alemania, pero no sostuvieron ninguna reunión entre ellos, que pudiera haber apaciguado las tensiones. Se espera que el Asesor de Seguridad de la India asista a una reunión en Beijing esta semana, la cual los analistas dicen pudiera indicar si un compromiso para salvar las apariencias es posible.

El Sr. Xi se está preparando para un importante Congreso del Partido Comunista en otoño que inaugurará su segundo mandato de cinco años como Presidente y consolidará su preeminencia política. Dado el carácter inflexible de las declaraciones Chinas, pocos analistas creen que él haría cualquier cosa que parezca débil en respuesta a los movimientos de la India.

“Puede ser más difícil hacer concesiones hasta después de esa reunión,” escribió Shashank Joshi, un analista del Instituto Lowy, en un ensayo publicado el viernes, “mientras que incluso le podría convenir a Beijing mantener la crisis a fuego lento durante este período.”

Steven Lee Myers reporto desde Beijing, Ellen Barry desde New Delhi y Max Fisher desde Washington.

Una versión de este artículo aparece impreso el 27 de Julio, 2017, en la página A8 de la edición de Nueva York con el titular: Rivales se enfrentan sobre un Paso de Montaña Remoto.

Autor: Steven Lee Myers, Ellen Barry y Max Fisher

* Artículo reproducido con el debido permiso de The New York Times. The New York Times no se hace responsable por la traducción. La traducción ha sido realizada por Francisco Luciani para Teología Hoy. 

 

 


Post date: 2017-10-07 02:00:32
Post date GMT: 2017-10-07 02:00:32
Post modified date: 2017-10-07 12:25:46
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